Dolores Reyes

¿Qué clase de sociedad estamos habitando que genera este horror?: Dolores Reyes

“Primero que la magia en relación a la tierra y a la naturaleza está muy con las mujeres y siempre estuvo muy perseguido. La tierra es un principio femenino, las plantas medicinales también, me parece que vuelvo al pasado donde esto estaba muy transitado”, dice la autora de Cometierra (Océano).

Ciudad de México,  de noviembre (MaremotoM).- En el fondo, apoyado contra la pared, hay un libro sobre Leopoldo María Panero. No puedo dejar de decírselo a la argentina Dolores Reyes, la autora de Cometierra (Océano).

“El me ayudó mucho”, dice en una tierra donde los únicos que ayudan son los poetas, los escritores, los que escriben como ella: “Me acosté en el suelo, sin abrir los ojos. Había aprendido que de esa oscuridad nacían formas. Traté de verlas y de no pensar en nada más, ni siquiera en el dolor que me llegaba desde la panza. Nada, salvo un brillo que miré con toda atención hasta que se transformó en dos ojos negros. Y de a poco, como si la hubiera fabricado la noche, vi la cara de María, los hombros, el pelo que nacía de la oscuridad más profunda que había visto en mi vida”.

Dolores Reyes, que tiene un nombre de cumbia y de misa, Dolores para los días domingos y Reyes para bailar hasta la madrugada, además de este libro maravilloso y conmovedor, tiene siete hijas, poco tiempo para contar sus historias y una consciencia del activismo por las mujeres muertas, por sus hijos, por todo lo que queda después del abuso, absolutamente militante.

Dolores Reyes
A mí la historia de Cometierra, esa prosa desnuda y salvaje, me conmovió mucho. Foto: Cortesía

A mí la historia de Cometierra, esa prosa desnuda y salvaje, me conmovió mucho. También pensé que la escritora volvía un poco al realismo mágico, a ese depositar en algo que no se tiene todavía, la solución a los problemas.

Cuando era chica, Cometierra tragó tierra y supo en una visión que su papá había matado a golpes a su mamá. Esa fue solo la primera de las visiones. Nacer con un don implica una responsabilidad hacia los otros y a Cometierra le tocó uno que hace su vida doblemente difícil, porque vive en un barrio en donde la violencia, el desamparo y la injusticia brotan en cada rincón y porque allí las principales víctimas son las mujeres.

Te puede interesar:  En el camino paralelo hay una pequeña epopeya para contar: Mercedes Halfon

“Primero que la magia en relación a la tierra y a la naturaleza está muy con las mujeres y siempre estuvo muy perseguido. La tierra es un principio femenino, las plantas medicinales también, me parece que vuelvo al pasado donde esto estaba muy transitado”, dice.

“Esto está muy ligado con la recepción de los cuerpos. La tierra que nos da semilla y nos da cobijo, pero también la que recibe los cuerpos cuando esa vida llega a su fin. De alguna forma logra voltear la voluntad del violento”, agrega.

El libro también habla de la soledad, aunque a Cometierra todo el mundo la busca.

Dolores Reyes
Todas nacimos adentro del patriarcado, muchas veces con el miedo, de no elevar nuestras voces. Foto: Cortesía

“Pienso en toda esa gente que está buscando y que se cansó de hacer denuncias. Los buscadores oficiales no suelen hacer mucho. Las denuncias no quieren ser tomadas, cuando en las primeras horas son vitales para encontrar a una chica secuestrada con vida”, afirma.

“¿Quién es esa persona que merece nuestra atención y cuál es el recorrido que hicieron estos buscadores y que en su desesperación buscan a una vidente”, agrega.

“Todas nacimos adentro del patriarcado, muchas veces con el miedo, de no elevar nuestras voces. Yo lo que he tratado de hacer con mi novela era agarrar todas esas voces para no perder esas vidas valiosas y que merecían otro futuro. ¿Qué clase de sociedad estamos habitando que genera este horror?”, expresa.

El movimiento de mujeres en Argentina está muy activo, todas han ganado un espacio y se corresponden con las mujeres mexicanas, con las chilenas. “Las mexicanas lo vienen haciendo desde hace bastante, con sus cruces, sus flores en la carretera”, expresa Dolores, una gran activista.

“Hay mucho en Cometierra con respecto a los medios, cuando ponen etiquetas a las mujeres abusadas. Cometierra reacciona contra eso y para ella no le sirven el número y la estadística”, dice.

“Leopoldo María Panero ha sido un escritor que me ha sacudido muchísimo y creo que la literatura tiene el aspecto ficcional para reunir todas las voces que construyen pese a la tragedia, en esa casa donde todo es de todos. Yo creo que cerraba la puerta al mundo violento y está también el amor de hermanos, lo transitan muy amorosamente y esa es la parte luminosa de la novela”, agrega.

Comments are closed.