Lewis Hamilton

¿Qué pasó con el neumático de Lewis Hamilton? ¿Puede alguien parar a Lewis?

Los medios ingleses la califican de “extraordinaria victoria en un final dramático”. Los italianos sugieren que Hamilton cruzó la meta “a la Nuvolari, a la (Gilles) Villeneuve”, en tres ruedas. La vuelta de honor no fue de celebración sino de liberación. Hamilton la completó prácticamente callado, sin hacer caso de la recomendación de Bonnington, para estacionar cerca del podio.

Ciudad de México, 3 de agosto (MaremotoM).- Cuando la cubierta delantera izquierda del Mercedes W11 n° 77 de Valtteri Bottas claudica inesperadamente, a dos giros y medio del final del Grand Prix de Inglaterra, el expiloto y actual comentarista Martin Brundle apunta en TV:

-No es una pinchadura.

El finlandés había reportado varias vueltas antes una “vibración” en esa rueda. Sorprendía allí la decisión del equipo de no asegurarse un podio ordenándole una detención: a lo sumo podía perder el segundo lugar con el RedBull RB16 de Max Verstappen pero nunca con la alejadísima Ferrari SF1000 de Charles Leclerc.

Podía parecer un problema de desgaste, dada la decisión prematura (disparada por el SC que ocasionó el violento despiste de Daniil Kvyat) de calzar neumáticos duros hasta el final de la carrera. En realidad, Bottas nunca había viajado a más de dos segundos de distancia de su compañero Lewis Hamilton, intercambiándose records de vuelta.

“Nos dimos cuenta de que Mercedes se lo tomaba con calma en las curvas 1 (Abbey), 2 (Farm), 9 (Copse), más que nosotros. Seguro que creían controlada la carrera”, admitió Christian Horner, el director deportivo de RedBull.

Pero, con la vibración reportada, el n° 77 empezó a perder terreno: la diferencia se había estirado a los siete segundos al iniciar el giro 50 cuando…

“Cuando empecé a tener más y más vibraciones”, relató el finés, “lo reporté y empecé a pensar que quizás era un problema más serio. Pero ocurrió de golpe (la rotura), repentinamente, no podía preveer que iba a ocurrir”. Para el subcampeón, fue “mala suerte” que la rotura ocurriera apenas comenzada la vuelta 50, en plena recta principal, haciéndole perder mucho tiempo hasta arribar a su box.

Lewis Hamilton
¿Quién puede parar a Lewis Hamilton? Foto: Cortesía F1

-Lewis, Valtteri tuvo problemas- le informó al líder su ingeniero Peter Bonnington. Entre el inglés y su victoria número 88 en el Mundial mediaban apenas diez kilómetros.

-Cometió algún error? ¿O fueron las cubiertas?

-Aguarda… Una pequeña vibración, nada masivo.

-Sí, yo también siento una vibración

-Otro auto tuvo una pinchadura, así que cuida las cubiertas lo mejor que puedas. Por favor, no busques el record de vuelta. Necesitamos traer el auto a casa. La integridad de la goma es todo.

-Entendido.

-Falla de la delantera izquierda para Valtteri. Puede haber restos de esa goma en el circuito. Max es el auto atrás, a 15 segundos.

“Todo parece andar bien, el auto todavía dobla sin problemas”, pensó el campeón mundial entrando en el último giro. “Estaba realmente calmo por alguna razón en ese momento”. Pero apenas dobló Abbey, a la derecha, sintió que su cubierta delantera izquierda empezaba a desinflarse y que su forma cambiaba. Como a Bottas, el colapso le ocurrió en plena recta principal.

-Creo que también algo ocurrió con mi cubierta delantera izquierda.

-Entendido, lo mismo entonces. Verstappen 30 segundos atrás.

“Se me subió el corazón a la boca”, relató más tarde, “porque no estaba seguro de si se había roto hasta que apliqué los frenos”.

Como escolta, Verstappen había quedado a más de 30 segundos de Hamilton, luego de una parada relámpago en el giro 13, para calzar neumáticos del compuesto más blando disponible (en este GP, el C3) con la presunta idea de marcar el record de vuelta en el último giro.

No fue esa la única razón, según Horner: “Nosotros ya teníamos vibraciones, vimos la pinchadura de Bottas, podíamos ver que teníamos un gran surco en nuestra cubierta, así que elegimos parar y poner la cubierta blanda, para tratar además de llevarnos a la bolsa el punto del record de vuelta”, explicó a la TV tras la carrera.

Más tarde, amplió: “la cubierta tenía 50 pequeños cortes. Debe haber sido a través de restos. No tenemos nada que reprocharnos”.

Hamilton miraba preocupado su cubierta herida. “Podía ver que iba saliéndose de la llanta y entonces traté de manejar la circunstancia, manteniendo una velocidad necesaria”.

Sin embargo, la preocupación creció al encarar la recta Wellington, la primera de las tres largas que le aguardaban. “En la recta sentí la repentina pérdida de revoluciones. A máxima velocidad perdí revoluciones en la medida en que empezaba a haber fricción extra de parte de la cubierta que no estaba rotando a la misma velocidad. Y también el auto se desbalanceó hacia la izquierda. Por un segundo sentí un poco de pánico. Y después casi no doblo la curva 7”

https://www.youtube.com/watch?v=B725jdEBWj4

“MI CORAZON CASI SE PARA”

Cuando el Mercedes n° 44 pasó el complejo de Luffield, dónde se dobla largamente hacia la derecha, su piloto estuvo a punto de perder completamente la calma. “Estaba rezando, ‘por favor, Dios’, tratando de doblar sin perder demasiada velocidad”. Verstappen ya estaba avisado del problema del líder y este recibía una información acuciante: “’Bono’ me estaba informando sobre la ventaja. Creo que eran 30 segundos en un momento y después empezó a reducirse muy rápido. 30, 25, 22…”.

El holandés apretaba todo lo que podía con gomas frescas: “A diez vueltas del final las cubiertas no parecían estar bien. Cuando ví que Valtteri sufría una pinchadura, avisé por radio que levantaba. Ahí decidieron en el equipo pararme para (cambiar gomas y salir a marcar) la vuelta rápida”.

Con el Mercedes despidiendo chispas, pasando por delante del antiguo complejo de boxes, Hamilton pensó que “tenía que mantener la velocidad sin dañar nada. Si se rompía la rueda, podía quebrarse el alerón, meterse abajo del auto y perderlo todo (…) Mi Dios, nunca experimenté algo así en una última vuelta, mi corazón casi se paró. Quizás por eso fui tan frío, porque mi corazón casi se para”.

Esa media vuelta final, entre las curvas de Luffield y Vale, se volvió angustiante para Hamilton. “Venía pensando, ‘¿cuánto falta para terminar esta vuelta’?” Y contó después: “Empecé a sentirme peor y peor a medida que ocurría. En el calor del momento, una siente correr la adrenalina y aparece una especie de instinto de supervivencia. Pude mantener la calma, mesurado, dispuesto a llegar”.

El complejo de Maggotts y Becketts resultó un respiro: Normalmente se dobla allí por encima de los 200 km/h, Hamilton lo transitó por debajo de la mitad de esa velocidad, evitando que la cubierta dañada tocara un pianito. “Llegué a pensar, ‘¿qué pasa si la rueda cede en una curva de alta velocidad'”.

En esa zona, en el giro 46, Kimi Raikkonen había roto el spoiler delantero izquierdo. ¿Fueron esos restos de fibra de carbono los causantes de tantas delaminaciones? Carlos Sainz perdió lo que parecía un cuarto puesto seguro, tras el retraso de Bottas, a causa de una falla similar.

Te puede interesar:  Spencer: otra mirada a Diana, la hipervista

Los protocolos contra la pandemia del Covid-19 restringieron el número de oficiales disponibles: hubo menos gente disponible para trabajar en la pista, por eso se tardó tanto en retirar el Alpha Tauri siniestrado de Kvyat y de limpiar la pista en Becketts. ¿Pudo, también haber influido en las roturas?

“ESTUVO CERCA”

Toda la emoción que le había faltado a la lucha por la punta en las primeras 50 vueltas (el 96 por ciento del Grand Prix) caía a raudales en los tres kilómetros de cierre. Si Hamilton perdía la carrera, a Mercedes se le escapaba, de paso, la posibilidad de ganar todos los Grands Prix del 2020, una meta secreta que alienta el equipo de Brackley…

“Intenté recuperar velocidad en la recta Hangar, pero la rueda estaba haciendo obviamente flor de problema. Y yo pensaba cómo iba a poder doblar esas últimas curvas sin perder tanto tiempo”.

“Llegué a Stowe y ahí empezó a complicarse”, admite el séxtuple campeón. Quedaban tres curvas por delante, unos mil metros. “Pude oír que la diferencia había caído de 19 segundos a 10. Aceleré con todo saliendo de Stowe y la cosa no se paraba…”.

Hamilton encaró la última sucesión de curvas, Club y Vale, con una última incógnita: la rueda, que ya no giraba, ¿no se rompería finalmente en la última curva, a la derecha'”.

“Marqué el record en esa última vuelta pero… ¿quién hubiera dicho que Lewis podía tener una pinchadura? ¿Qué tan a menudo ocurre? Normalmente, nunca. Así que no lamento haber parado antes, creo que tomamos la decisión correcta”, señaló luego Verstappen. El record de vuelta, a 243,5 km/h de promedio, fue más de dos segundos más veloz que la mejor vuelta de Hamilton… Seguramente con el modo Q3 de potencia del impulsor Honda.

De regreso al Mercedes n° 44 en la instancia decisiva. “Llegué a la curva (Club), sentí mucha ida de trompa, y lo escuché (a Bonnington) decir ‘9, 8, 7’ y fue como decirme ‘acelerá y tratá de doblar’. Creí que no iba a poder hacer esas dos últimas curvas”.

El Mercedes dobla, sin embargo. Séptimo triunfo de Hamilton en Silverstone en 13 ediciones del GP de su país. Nunca nadie ganó tantas veces su carreras local.

-¡Lo hiciste, lo hiciste! Woah, es todo, amigo.

-No hubo bandera.

-Lo hiciste, amigo. Detén el auto. Te vamos a buscar. Stop stop stop.

-¿Seguro? Creo que puedo manejarlo así

-No, es peligroso, páralo. Necesitamos cuidar el auto.

Los medios ingleses la califican de “extraordinaria victoria en un final dramático”. Los italianos sugieren que Hamilton cruzó la meta “a la Nuvolari, a la (Gilles) Villeneuve”, en tres ruedas.

La vuelta de honor no fue de celebración sino de liberación. Hamilton la completó prácticamente callado, sin hacer caso de la recomendación de Bonnington, para estacionar cerca del podio.

-Estuvo cerca, chicos

-Sí, casi seis segundos. Demasiado cerca, pero fabuloso, amigo.

-La rueda se sentía bien. Debo haber pisado algo en la pista.

“Esa última vuelta fue una de las más desafiantes que he afrontado”, dijo el ganador antes de reconocer, en perspectiva, que quizás debió “haber parado hacia el final cuando vimos las delaminaciones” de los otros autos. ¿Eso habría significado una derrota segura? No necesariamente.

El proveedor de neumáticos italiano anunció una investigación para saber “qué pasó exactamente con las gomas de los dos Mercedes como con las del McLaren de Carlos Sainz. Lo que ya sabemos es que esas cubiertas estaban extremadamente bien usadas, con cerca 40 vueltas, aunque varias de ellas detrás del safety-car”.

Según su responsable en los Grands Prix, Mario Isola, la razón pudo haber sido tanto el uso como los restos, aunque se sabrá concretamente a más tardar el martes. “Queremos investigar no solo las ruedas que fallaron sino también las que se usaron en la última parte para ver si están cortadas o nos dan otra pista”, señaló. “Algunos pilotos tenían niveles de desgaste de casi el 100 por ciento” de la cubierta.

La próxima semana, en el GP del 70° Aniversario del Mundial, también en Silverstone, se dispondrá de una gama de compuestos más blanda que la empleada este domingo. Se pronostica, además, un clima más cálido. “Será un problema para todos”, pronosticó Bottas. “No habrá estrategias de una sola parada”.

Hamilton opinó lo suyo: “Nuestros autos son mucho más rápidos este año, pero estamos usando las mismas cubiertas del año pasado, ellos no pudieron desarrollar una cubierta mejorada para absorber las fuerzas de esta temporada, así que creo que será un serio desafío la semana que viene”. En un circuito de 251 km/h de promedio para la pole y con aceleraciones de 4 o 5 G, la preocupación debe ser profunda.

Fórmula UNO
Lewis Hamilton, otra vez el ganador. Foto: Cortesía F1

A SOLO CUATRO DE SCHUMACHER

El campeón mundial de Fórmula 1 ya está a cuatro victorias de las 91 de Michael Schumacher y sacó 30 puntos de ventaja cuando se consumió un cuarto del demorado torneo 2020 (si es que se disputan finalmente 16 Grands Prix). Su séptimo título parece más cercano, pero…

“El automovilismo mostró qué tan cruel puede ser”, reflexionó Toto Wolff, su director deportivo. “Valtteri perdió un valioso segundo puesto, nosotros perdimos valiosos puntos en el torneo de Constructores y si RedBull no hubiese parado sobre el final, lo que parecía un seguro 1-2 podría haber sido un 2-11… Tenemos que seguir siendo escépticos, aunque tengamos un auto rápido y un motor poderoso”.

La caída de Bottas en el clasificador (terminó impedido por Sebastian Vettel de sumar el último punto en juego) le abrió a Charles Leclerc la puerta del podio: “Apenas supe que Valtteri tenía un problemas con el neumático desaceleré mucho. Me voy muy satisfecho con la manera en la que cuidé las cubiertas desde el comienzo hasta el final”. Según Vettel, “cualquiera era más rápido que yo”.

Resultó el fin de semana más opaco del alemán en las últimas temporadas, aunque su responsabilidad fue mínima. Sin embargo, en Modena sugieren que no le hizo mucha fuerza a Pierre Gasly para congraciarse (una vez más) con Herren Marko & Mateschitz… Ferrari ya había anunciado el “4-4-1-1” para esta temporada… y solo llegará al podio cuando sus rivales (o una goma rota) se lo permitan.

El final es de Leclerc: “¿Puede alguien parar a Lewis? No, el único que tiene alguna chance es Valtteri, pero…”

Fuente: Pablo Vignone / Original aquí.

Comments are closed.