Elena Garro - Recuerdos del porvenir

“Queremos que Recuerdos del porvenir llegue a muchos lectores jóvenes”: Mayra González Olvera

La editorial Alfaguara ha reeditado Recuerdos del porvenir, con el análisis de cinco escritoras hispanoamericanas: Gabriela Cabezón Cámara, Isabel Mellado, Lara Moreno, Guadalupe Nettel y Carolina Sanín.

Ciudad de México, 18 de noviembre (MaremotoM).- Cuando la escritora Elena Garro (1916-1998) recibió la noticia de la muerte de su ex esposo, Octavio Paz (1914-1998), dijo: “La muerte es vivir para siempre. Creo en la vida después de ella y creo que, si fuimos malos, Dios nos castiga, pero como yo desde el 68 he caminado entre tantas espinas, creo que me iré al cielo; quiero ser un ángel, aunque creo que fui un demonio”.

Ahora, la editorial Alfaguara ha reeditado Recuerdos del porvenir, con el análisis de cinco escritoras hispanoamericanas: Gabriela Cabezón Cámara, Isabel Mellado, Lara Moreno, Guadalupe Nettel y Carolina Sanín.

Se trata de poner a esta gran escritora, que ha sido rescatada de un canon patriarcal, donde siempre se la miró como la sombra molesta del Premio Nobel de México, hacia este siglo XXI y por todo Latinoamérica.

Elena Garro - Recuerdos del porvenir
Elena Garro tenía un gran afán por querer y darse a querer por los mexicanos a quienes nadie tomaba en cuenta. Foto: Cortesía

“Elena Garro tenía un gran afán por querer y darse a querer por los mexicanos a quienes nadie tomaba en cuenta. Fue una persona espectacular, hablaba con una voz bajita, si querías escucharla tenías que sentarte a sus pies, como San Juan a los pies de Cristo”, se refirió a ella la escritora Elena Poniatowska , en la reciente FIL Zócalo.

“Elena Garro fue una mujer de avanzada para su época. Asistió a la Facultad de Filosofía y Letras cuando sólo había cuatro alumnas en la universidad. Fue curiosa y, para muchos, una gran impertinente, lo que le valió para escribir varias de las mejores obras de México en el siglo xx y también ser tratada como persona incómoda en el país”, escribió la teórica y cuentista Liliana Pedroza, en un dossier especial para Tierra Adentro, acaso una de las que más ha investigado sobre la vida y obra de Elena Garro.

Escrita con una prosa dotada de deslumbrantes poderes sensoriales, Los recuerdos del porvenir marcó el luminoso arranque en la trayectoria de Elena Garro.

Elena Garro - Recuerdos del porvenir
Elena Garro fue una mujer de avanzada para su época. Foto: Cortesía

El pueblo de Ixtepec es quien cuenta en estas páginas una sucesión de episodios en los que se mezclan la crueldad y la fe, la pasión y el odio, la mentira y la perfidia, con la mirada propia de los grandes relatos fantásticos, a través de un amplio reparto de personajes de las distintas capas sociales, desde las prostitutas y los campesinos hasta las antiguas familias y los religiosos.

Ixtepec se ubica en la tierra caliente del corazón de México, en un sitio que es todos y es ninguno, pues se trata del pueblo imaginario en que Elena Garro ambientó su representación de los convulsos años posrevolucionarios de un México en el que la injusticia del despojo de tierras, el racismo y la violencia contra las mujeres eran, como lo son hoy, un asunto de todos los días.

Fábula poderosa de las heridas históricas de un país y una época, Los recuerdos del porvenir está llamada a ocupar, finalmente, su sitio como un clásico indiscutible de la literatura hispanoamericana.

Ahora es el turno de Alfaguara y es su directora, Mayra González Olvera, quien explica la naturaleza de esta reimpresión.

Elena Garro - Recuerdos del porvenir
Ahora es el turno de Alfaguara y es su directora, Mayra González Olvera, quien explica la naturaleza de esta reimpresión. Foto: Facebook

–¿Cuándo leíste por primera vez Los recuerdos del porvenir?

–Lo leí a los 20 años, cuando estaba en la facultad. Entonces estaba fascinada, lo leí como recomendación de un profesor que yo admiraba mucho. Ahora que la volví a leer, encontré cosas tan emotivas, más allá de la estructura formal que es espléndida, este conocimiento de la naturaleza humana, que tenía Elena Garro, los personajes nos pueden resultar fascinantes a pesar de que sean horribles. En esta ocasión descubrí a todas las mujeres de la novela, son tan inteligentes que entienden el contexto en el que le toca vivir. Tienen ambiciones para transformarlo.

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–¿Lo has leído con esa intención de cambiar el canon, que muchas estudiosas de Elena Garro propician?

–Creo que a veces pensamos en la literatura mexicana creyendo que si está reconocida en México ya está, pero no nos damos cuenta de que Elena Garro es una gran escritora hispanoamericana y no necesariamente tan conocida allá. De ahí la intención de invitar a estas escritoras a participar, que es lo que buscamos con esta edición. Como dice Guadalupe Nettel es querer rescatarla y querer que forme parte del canon como le corresponde. Más allá de la polémica, en torno a ella, a su marido, a la hija, le ha hecho mucho daño a la literatura, a su legado literario.

Elena Garro - Recuerdos del porvenir
Recuerdos del porvenir, una gran obra de Elena Garro. Foto: Cortesía

–¿La obra desde el lugar de México del 68?

–Mmm, yo diría que no. Empezar a ver la obra por la obra misma. Más allá de todo lo extraliterario y quedarnos con eso. Esta edición queremos que llegue a muchos lectores jóvenes, que se acerquen con cierta inocencia a la figura. En el caso de Los recuerdos del porvenir, el tema de los tristeros, es tan actual, que va más allá de 1968, está el tema de la violencia de la mujer, qué pasa con los ideales revolucionarios…son temas actuales.

–¿Cómo eligieron a estas mujeres para participar de la obra de Elena Garro?

–Queríamos que la edición no tuviera prólogos. Que la novela entrara de lleno y que tuviera esta experiencia de diálogo con escritoras, cinco nos pareció un buen número, queríamos que fuera representativo de países representativos de Hispanoamérica, que fueran escritoras con trayectoria, con carrera…

–¿Cómo está yendo Alfaguara?

–Estamos encantados con el libro de Enrique Serna, El vendedor de silencio, es una experiencia desde que llegó a nuestras manos y la leímos nos dimos cuenta de que era una gran novela y luego ver la reacción de los lectores. Es un libro que se está moviendo mucho, lo reimprimimos varias veces y fue producto del boca a boca. Esta explosión con este libro es distinta a lo que pasó con la novela anterior de Enrique Serna, que es un gran escritor.

–Para mí es la novela del año

–Para nosotros también, la leímos Ricardo Cayuela, Ramón Córdoba (1958-2019) y yo y dijimos que era la novela del año. Me encanta las incorporaciones al catálogo, como la novela Adiós, Tomasa, de Geney Beltrán. Me gusta mucho la incorporación de Orfa Alarcón con Loba, la consolidación de autores como Luis Jorge Boone, va creciendo y desarrollando su literatura y a la par estamos cerrando con Mario Vargas Llosa con Tiempos Recios. Viene Eduardo Sacheri, un autor muy querido en México. Una nueva novela de Marcela Serrano, una autora distinta, muy para mujeres, con la muerte de su hermana. Ha sido un año muy completo, con nuevas voces, con autores consolidados, que le da una oferta muy variada a los lectores.

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