“Queremos una ciudadanía crítica y una democracia participativa”: Pedro Salmerón

Fuimos a entrevistarlo por su libro Juárez. La rebelión interminable y no sólo hablamos de Juárez, también se refirió a Andrés Manuel López Obrador, a Francisco Madero y, por supuesto, a su compadre Paco Ignacio Taibo, con quien discute algunos aspectos de la historia mexicana.

Ciudad de México, 26 de marzo (MaremotoM).- “Hay 300 biografías de Benito Juárez”, me informa el historiador y flamante director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), donde promete hacer varias revoluciones, aunque respetando a la gente que ya estaba, dice Pedro Salmerón.

Venimos precisamente al Instituto, un sitio maravilloso que queda en la calle La Paz de San Ángel, para ver de qué trata su nuevo libro, Juárez. La rebelión interminable (Planeta)

Benito Pablo Juárez García es recordado como el indígena oaxaqueño que, gracias a su perseverancia y a la firmeza de sus principios, alcanzó la Presidencia de la República, logrando imponerse así a un destino que parecía condenarlo a la oscuridad y la miseria.

Pero ¿qué hay detrás de la figura que consolidó a México como una nación soberana e independiente y que inauguró el Estado laico?

Hablamos un poco de Juárez, pero sobre todo sus raíces y cómo el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador se mantiene relacionado con el de quien ha sido el héroe del siglo XIX:

Pedro Salmerón es Doctor en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y cuenta con un posdoctorado en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. En la actualidad es profesor-investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México, así como de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Entre sus libros destacan La División del Norte, la tierra, los hombres y la historia de un ejército del pueblo, Los carrancistas, la historia nunca contada del victorioso Ejército de Noreste y de 1915. México en guerra.

–¿Por qué Benito Juárez otra vez?

–Hay como 300 biografías de Juárez. ¿Por qué una nueva biografía de Juárez? En 2007 publiqué esta biografía que es reeditada ahora. Aspiramos, creo, a construir puertas de entradas. La historiografía y más allá de Juárez, el pueblo como verdadero actor de la historia, es tan intrincada, tan numerosa, que a veces alguien que quiere acercarse no puede. Digo nosotros porque somos varios los historiadores de Juárez. La rebelión interminable. Este libro es una biografía muy sintética, espero de ágil lectura, de fácil comprensión y que termina con una bibliografía comentada. La puerta de entrada que funcionó fue la del historiador Justo Sierra, pero se escribió en 1906. Responde a una concepción positivista de la historia, una escuela de filosofía fundada por Augusto Comte y que era la filosofía oficial del régimen porfirista. Luego hubo otras, las priístas y las neoliberales. Las priístas cuentan una historia en la que el protagonista es el gran hombre. El pueblo es o borrego o seguidor del gran hombre. El papel colectivo es seguir por el camino que marca el gran hombre. Esto tiene varias ideas. Es una idea desmovilizadora: el pueblo no debe organizarse.

–¿Cuándo me hablan del gran hombre que fue Juárez y lo comparan con Andrés Manuel López Obrador están queriendo decir que AMLO nunca se irá del Gobierno?

–Nos la metieron hasta el cansancio, nos la atornillaron en la cabeza. El gran hombre y el papel del pueblo es seguirlo. Para nosotros, el gran constructor de la historia es el pueblo. Dice León Trotsky que “la historia de las revoluciones es la historia de la entrada de las masas en el gobierno de sus propios destinos” y justamente la época de Juárez, donde hay una revolución, muestra eso. Por ejemplo, Juárez dudaba en implementar las leyes de reforma, pero vienen los dirigentes populares a la capital, que entonces era Veracruz, a decirle: –Compadre, tienes que promulgarlas, porque si no las promulgas nos falta el arma para ganar esta guerra. Esa es la relación entre los dirigentes, el pueblo y el Gobierno.

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–De su libro lo que uno saca es que Juárez sigue siendo el héroe de la patria

–No, para los panistas no. Para esos conservadores tradicionales, Juárez es el peor traidor a la patria. Para muchos sectores de la izquierda radical, Juárez es el destructor de la comunidad indígena y el creador del capitalismo en México.

Un libro necesario para discutir cuestiones ahora, dice Salmerón. Foto: Planeta

–¿Podríamos comparar a Juárez con Andrés Manuel López Obrador?

–Podemos discutir muchas de las cosas de Juárez, las cuales nos marcan nuevos caminos. Después del fusilamiento de Maximiliano, nunca más se volvió a poner en tela de juicio la soberanía y la territorialidad de México. Y se aprendió que con los principios no se negocia. Eso lo estamos sacando ahora. Uno de los grandes inicios de estos 100 días es la manera en que el Gobierno ha recuperado la Doctrina Estrada, como guía de nuestra política exterior. Rediscutir la democracia, por ejemplo. Los ignorantes y los canallas llaman a Juárez un dictador. Daniel Cosío Villegas, el mejor estudioso de Juárez en el poder, demuestra que nunca hubo un gobierno que respetara ni antes ni después tan a rajatablas las libertades públicas, políticas y los derechos humanos. Eso es lo que hay que discutir ahora.

–Bueno, los problemas son más urgentes que la reforma agraria, cuando habla de Lázaro Cárdenas

–No, la reforma agraria en tiempos de Cárdenas tenía 20 años retrasada. Hay propuestas y problemas que se van a empezar a ver a fines del sexenio. Esta revolución se hizo contra la corrupción y el neoliberalismo. Así como la revolución mexicana se hizo contra la dictadura y el latifundio, la cuestión del neoliberalismo se va a ver lentamente: la reconstrucción de la educación pública, de la salud pública, de la seguridad, pero dentro de tres años cuando lleguen las elecciones intermedias, tiene que verse la recuperación de la seguridad. Tiene que verse el abatimiento de los niveles de violencia, hay que recuperar el control de los Estados donde los Gobiernos anteriores lo perdieron, no en 100 días pero sí antes de las elecciones legislativas intermedias. Lo mismo tiene que notarse una reactivación de la economía nacional, que ahora está estancada. Tiene que terminar la miseria y el avance del control de los Estados.

–¿Benito Juárez es un guía para Andrés Manuel?

–AMLO está usando a cinco personajes como guía. Uno de ellos es Benito Juárez y el otro es Lázaro Cardenas, como estadistas. Un demócrata, que es Madero. Y dos rebeldes, Hidalgo y Morelos. Me faltaron ahí Pancho Villa y Emiliano Zapata, pero no los eligió. Andrés Manuel López Obrador tiene una gran debilidad por Madero.

–Yo amo a Madero

–Yo tengo una discusión permanente con mi compadre Paco Ignacio Taibo II, que es antimaderista, lo cual demuestra que debemos mantener encendido el debate.

–Claro que yo leí la historia de Madero en su gran libro Temporada de zopilotes

–Donde habla de la ingenuidad de Madero, pero estoy en contra de esa ingenuidad. Yo voy a seguir insistiendo, porque creo que a Madero no lo hemos entendido bien.

–¿Qué va a hacer usted al frente del INEHRM?

–Vamos a propiciar el debate por todos los medios de la manera más eficaz posible. Vamos a traer a la historia a discutir con nosotros, porque queremos una ciudadanía crítica y una democracia participativa. Estamos trayendo, por ejemplo, a los que creen que Carlos Cortés es el padre de la soberanía mexicana, hasta los que creen que es un genocida y hasta los que creen que debemos discutir sobre los tlaxcaltecas, los mayas, los xiximecas, que nunca tuvieron contacto con Cortés. Este año se cumplen 500 años de la irrupción de España sobre Latinoamérica.

–Juárez estaba orgulloso de su pasado indígena

–Por supuesto que sí, de lo que siempre habló es que la pobreza de la población indígena se debía a la ocupación española. Nunca se avergonzó de su pasado indígena.

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