Copa Libertadores

Reflexiones de una noche copera

El periodismo deportivo cree que es así. Hace mucho que renunció mayoritariamente a una función esclarecedora. Hoy se conforma con poco: apenas con decir lo que la gente quiere que se diga.

Ciudad de México, 14 de enero (MaremotoM).- 1) Miguel Angel Russo, el entrenador de Boca Juniors, mostró anoche en Santos, la hilacha de un técnico conservador, sólo preocupado por el orden. Era un partido para que jugara Edwin Cardona y no lo puso desde el comienzo. Era un partido para que Cardona entrara en el segundo tiempo y lo dejó en el banco. Y era un partido para que metiera a Cardona luego, ya con el 3-0 instalado y uno menos por la expulsión de Frank Fabra y prefirió tenerlo corriendo a un costado.

Queda claro que Russo no confía en el talento y la claridad del colombiano. Ni siquiera en los peores momentos y cuando más lo necesitaba para ponerle juego a un equipo que nunca lo tuvo. El técnico apostó a dar vuelta el resultado corriendo y llevándoselo por delante al Santos. Pero con Ramón Ábila y Nicolás Capaldo, Julio Bufarini y

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Ganó el Santos. Foto: Cortesía

Emmanuel Mas no pudo hacerlo.  Y cuando se dio cuenta de ello, se quedó sentado. Como si hubiera bajado la guardia mucho antes del último pitazo de Wilmer Roldán. En la conferencia de prensa, Russo se hizo cargo de todo. ¿Lo dijo de compromiso o porque verdaderamente advirtió que se equivocó en la formación del equipo, en el planteo y en los cambios?

2) “¿Se dieron cuenta de que Boca está cinco partidos de ganar todo, Copa Maradona, la Libertadores y el Mundial de Clubes?” dijo el domingo un eufórico Sebastián Vignolo. El mismo Vignolo que anoche se preguntaba en ESPN. “¿que pasa en Boca con Russo si el domingo pierde la final con Banfield?” No debería correrse tan groseramente detrás de los resultados. Pero el periodismo deportivo cree que es así. Hace mucho que renunció mayoritariamente a una función esclarecedora. Hoy se conforma con poco: apenas con decir lo que la gente quiere que se diga.

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