RESEÑA | “Buscavidas: Memorias de un vagabundo”, de Jim Tully

Publicado por primera vez en inglés en 1924 y recuperado por editorial Jus para su primera traducción al español en 2017, Buscavidas se ha convertido en uno de los libros más leídos por el público estadounidense.

Ciudad de México, 18 de marzo (MaremotoM).- Con técnicas tomadas de la novela, al lado de la precisión que puede ofrecer la autobiografía y la agilidad de la crónica periodística, Jim Tully, escritor y periodista estadounidense, reconstruye pasajes fundamentales de la historia del país norteamericano durante la época de la construcción del ferrocarril.

El texto, mezcla de los mejores recursos de la biografía con una prosa sencilla lo que no impide que tenga párrafos poderosos en cada capítulo, nos lleva hasta las entrañas de la narrativa trotamunda que tiene por intención describir los enigmas de la vida errante y la migración para dar voz a las personas que vivieron saltando de tren en tren: los vagabundos de principio de siglo XX. Tully presenta una visión matizada sobre una amplia gama de temas socioeconómicos de Estados Unidos sin dejar de arrojar una valoración crítica, a veces sutil y a veces despiadada, sobre el asunto en cuestión: el vagabundo como un paracito lejos de ser admitido en sociedad.

Una de las conclusiones de este texto es ver como los escritores exploran y experimentan las formas alternativas en como las clases menos favorecidas podían usar la movilidad para crear una suerte de voz disidente y a través del lenguaje mordaz brindar al lector interesantísimas observaciones acerca de la migración, la familia, la religión, el estado, todo esto recubierto de una buena dosis de picardía.

Viajar en tren. Foto: JUS

Uno de los momentos más emotivos del texto es la narración de lo que ocurrió con Jim, el protagonista, cuando a la edad de 12 años conoció a un vagabundo que logró seducirlo con los maravillosos relatos de la vida en el camino tras lo cual decidió abandonar su hogar para conocer el mundo. Unas semanas después partió en un tren de carga a Muncie, Indiana. Pagó su billete, a la tripulación del tren ayudándoles a descargar cajas en las distintas paradas. Pasaba todo el día descargando cajas. A partir de ese momento inició su vida errante que lo llevó a trabajar en circos, ser encarcelado, volverse el mejor amigo de prostitutas, participar en fraudes electorales, hasta convertirse en contrabandista de alcohol.

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A casi 95 años de su publicación el libro no ha perdido su vigencia. El Buscavidas es muchas cosas a la vez. Es por eso que esa pieza importante recuperada por Jus es tan importante y lejos de trivializar la literatura, busca todo lo contrario: devolver la capacidad de mover al lector más allá de los horizontes que ya conoce, caracterizado por ser una obra placentera que dice algo importante sobre la vida. Es un paisaje del EU de la época del ferrocarril recorrido por historias que se entrecruzan. Éste, que usted lector pronto podrá tener en sus manos, es una oda a la vida errante, pero sobre todo es un libro intimo donde cabe toda la ironía y también el desencanto, lamentablemente Tully ya no escribe, pero su obra nos invita a soñar, nos entretiene y nos enseña que su autor fue un chico de camino que encontró la manera de salir de la carretera aprendiendo a escribir sus historias.

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