Laetitia Thollot

RESEÑA | El mundo después, de Laetitia Thollot

El mundo después, de la escritora Laetitia Thollot, ciencia ficción que explora las posibilidades de la vida virtual y el devenir de un planeta sin humanos.

Ciudad de México, 22 de enero (MaremotoM).- La novela ganadora del Premio Gran Angular 2019 está dirigida a público juvenil, pero es capaz de deleitar a un buen lector de cualquier edad. En sus primeras páginas presenta una línea del tiempo que anticipa los grandes acontecimientos de la historia: la catástrofe ambiental, la elección de una inteligencia artificial como gobernante único del planeta y la solución que se ofrece para salvar al mundo: la desmaterialización de la humanidad para llevarla a un paradisiaco mundo virtual. Para convencer y poner en práctica este eufemismo de la aniquilación, el poder echa mano de las ideas de Bernardo-Enrique Strauss, una especie de “intelectual orgánico” que brinda los argumentos para que convencer a la gente de vivir en un mundo en donde, de acuerdo a sus posibilidades económicas, podrán disfrutar de mundos programados hasta donde sus ahorros lo permitan. Strauss es un posible guiño a Bernard-Henry Lévy, intelectual defensor del poder y del status quo francés. Su contraparte en el libro es el filósofo Paolo Sastre, clara referencia a un Jean-Paul Sartre, combatiente de las soluciones impuestas por el Ente de Mente Total, la entidad cibernética que toma las decisiones por las personas.

El mundo después
El mundo después, de SM Ediciones. Foto: Cortesía

El mundo después apela a las posibilidades científicas y filosóficas del desarrollo humano para llevarnos a un futuro fantástico. Su estructura de capítulos cortos propone dos tipos de lectura. La lineal, saltándose capítulos o la que sigue el libro, que obliga a entregarse a la comprensión de un rompecabezas que estimula una lectura ardua pero sin frustraciones. Los capítulos son breves, los narradores múltiples y los recursos narrativos numerosos: comunicados, noticias, cápsulas educativas, personajes con diversos avatares, el punto de vista de una nueva especie inteligente (los mangostanes) y los últimos terrícolas del año 2057, quienes cuentan el ambiente melancólico de los días previos a la programación de su “transferencia”. La primera parte se llama “Libro 1, el nuevo paradigma” y está acompañada por epígrafes que hacen guiños a la evolución del pensamiento clásico francés. La  prosa es cuidada y tiene vuelos poéticos que destacan desde el primer capítulo, cuando Ada, un ser humano creado para repoblar la Tierra, comienza a contar su particular existencia prenatal: La memoria que conservo de estos tiempos es turbia como el caldo saturado de nutrientes del ultraútero… Ada e Iván (obvia referencia a la pareja bíblica), se perderán y se reencontrarán en un mundo dividido entre realidad y virtualidad.

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El libro 2, llamado Los mangostanes, está ubicado a partir del año 2132 y explora el destino de una especie creada por el ser humano antes de su partida. Destaca la discusión teosófica que hacen los catequistas mangostanes para explicarse su origen. Un mangostán hereje, considerado loco, asegura que en realidad son creación de los míticos humanos. La tierra también es habitada por los reciclabots, dedicados a limpiar el planeta día y noche. Igaia, uno de esos robots, comienza a hacerse preguntas, acaba por entender quién es, quién la creo y reprograma sus funciones para interceder en la aventura final. La novela trascurre con peripecias que denotan las preocupaciones filosóficas de la autora y nos sumerge en la manera en los mundos que las nuevas realidades pueden crear.

One Comment

  1. Maravillosa reseña. Excelente exposición de todos los elementos que engarzan esta pieza. El libro logra una reflexión de las acciones presentes que, con terror, pueden ser ese mañana. Talentosos escritores que llevan a los ojos juveniles historias que tocan a chicos y grandes. Recomendable para leer al menos unas tres veces en la estructura sugerida por la autora. Esto hace que en una pieza haya más de tres libros. Insisto en el paralelismo con Rayuela de Cortázar. Si aún no has comenzado esta pieza de Laetitia Thollot, aprovecha tu visita a la librería -con tu cubrebocas- o, a las tiendas virtuales y adquiérelo ya, desmenúzalo, saboréalo y, encuéntrate en él. ¡Valdrá la pena!