El rayo macoy

RESEÑA | El Rayo Macoy, de Rafael Ramírez Heredia

El Rayo Macoy es la crónica –casi podría decirse la epopeya– de Filiberto Macario Reyes, boxeador mexicano cuyo auge inicial y estrepitosa caída representan el mito del humilde mexicano en su lucha por superarse y vencer; condenado de antemano a pasar de la gloria a la miseria en un parpadeo, no por falta de méritos justos sino a consecuencia de sus despilfarros de dinero y excesos.

Ciudad de México, 10 de mayo (MaremotoM).-A la colección Vientos del pueblo –cuentos, novelas, libros históricos– hay que añadir, desde ahora, un nuevo y valioso título: el del cuento ganador del Premio Juan Rulfo de 1984, El Rayo Macoy (FCE, 2019), del escritor mexicano Rafael Ramírez Heredia. Con él se enriquece y se amplía la bibliografía de una colección compuesta por un conjunto de obras breves, muy variada en géneros y autores.

En su momento fue apadrinada por Edmundo Valadés, quizá la mejor nariz latinoamericana en lo que se refiere a detectar buenos cuentos y cuentistas de la última parte del siglo pasado.

El Rayo Macoy es la crónica –casi podría decirse la epopeya– de Filiberto Macario Reyes, boxeador mexicano cuyo auge inicial y estrepitosa caída representan el mito del humilde mexicano en su lucha por superarse y vencer; condenado de antemano a pasar de la gloria a la miseria en un parpadeo, no por falta de méritos justos sino a consecuencia de sus despilfarros de dinero y excesos.

El rayo macoy
De la colección Vientos del Pueblo. Foto: Cortesía

Pero no era el anhelo de una victoria total lo que empujaba a El Rayo Macoy, sino la convicción de demostrar a sus vecinos y amigos “lo que hacen un par de güevos bien puestos” y llegar a la cita con su destino “porque de seguro su apellido es Rey, nada de Reyes”.

La obra de Heredia tiene un indiscutible valor documental, pero tiene también, por su composición, un estilo vertiginoso y un poco caótico como la vida de su personaje, así como un valor literario independiente que trata de ir más allá del contexto histórico.       

Esta obra debe juzgarse por lo experimental, en términos literarios, que fue para su tiempo, sin perder de vista su valor como extraordinario documento. Heredia ha sabido conjugar muy bien el doble carácter del libro que ahora publica el Fondo de Cultura Económica.

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Su prosa es en todo momento viva, rica en expresiones, saturada de una mezcla de lenguaje coloquial de la época con referencias directas a productos de la industria cultural que entonces permeaba como la película Campeón sin corona, del director mexicano Alejandro Galindo. Desde las primeras líneas hace sentir al lector la emoción de los recuerdos que tunden la memoria y la conciencia de El rayo y que asemejan los golpes recibidos en el cuadrilátero y brindan una contundente exhibición del uso del lenguaje del escritor tamaulipeco.

El rayo macoy
Su prosa es en todo momento viva, rica en expresiones. Foto: Cortesía

Sin tratar de calificar nunca la moralidad de los hechos –la historia de este boxeador con orígenes humildes– logra esta pintura de la realidad, dolorosa, violenta, a veces llena de ternura y también de un escalofriante dramatismo. Es simplemente el retrato de la jaula de oro, de los grilletes que imponen el dinero y la ignorancia que al verse juntos chocan entre sí ocasionando knockouts definitivos.

Con Rafael Ramírez Heredia, su emblemático El Rayo Macoy y la polifonía de las voces que aparecen en su literatura, las letras mexicanas –y ahora la colección Vientos del pueblo– adquirieron un nuevo valor que se abre paso entre todos aquellos que observan la literatura solo como un sillón cómodo para mirar.

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