Andrea Köhler

RESEÑA | El tiempo regalado: un ensayo sobre la espera, de Andrea Khöler

Ciudad de México, 24 de septiembre (MaremotoM).- Esperar es un ejercicio que no se nos da bien a muchos de nosotros; esperar la llegada del metro, esperar el turno para una entrevista de trabajo, esperar los resultados de un examen o la llamada de alguien a quien amamos. Esperar es el acto que nos evidencia cuánto nos constriñe el tiempo, esa intangible presencia que nunca para su marcha y que nos lleva de la mano a veces de manera lenta, a veces de manera rápida. ¿Cuál es nuestra espera más impaciente? ¿Hacia dónde queremos llegar mucho más a prisa? ¿Cómo esperar con calma sin morir en el intento? Para un escritor el encuentro con su musa también le provoca vivir en la espera, y en ocasiones, como diría Kafka, le abrimos la puerta y esperamos a que ella decida el momento adecuado para entrar.

Así pues, fue desde una impaciente espera, donde irónicamente un texto cayó en mis manos, un breve ensayo proveniente de la joven autora alemana Andrea Khöler; periodista y escritora. El texto se titula El tiempo regalado: un ensayo sobre la espera (Libros del asteroide, 2019).

Mientras leía cada párrafo, estaba segura, antes de conocer la formación académica de la autora, que Khöler era filósofa, ya que atravesaba libre los espacios entre conceptos epistemológicos y fenomenológicos; también la imaginé poetisa; porque utiliza abstracciones e imágenes que roban el aliento; sin embargo, posteriormente descubrí que sus razonamientos emergían de la bella y sutil precisión de su lengua materna, así como de una encantadora observación sobre nuestra premura en tiempos modernos. Finalmente, a través de una entrevista, supe que el texto se inspiró en una bella serendipia: la transición de su ejercicio fotográfico analógico al digital, lo que le hizo entender cómo el tiempo regalado nos desespera.

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Andrea Köhler
Andrea Köhler, El tiempo regalado. Foto: Cortesía

El texto en sí mismo es más que conciso, una de las cualidades que se aprecian hoy en día y que vienen a cuenta con el afán de nuestra velocidad por vivir. Elias Canetti, Franz Kafka, Nietzsche, Goethe, Paul Celan son, por mencionar, algunos de los referentes con los que la autora nos encamina a una de las sensaciones más angustiantes y que a la vez nos convierten en personas presentes. Cómo estar presentes sin comprender la contingencia del tiempo, es casi imposible resolver estas preguntas sin desmenuzar la sensación que nos provoca el paso del tiempo.

Cronos y Kairós, esa constante batalla entre el tiempo definido por nuestros relojes y el instante adecuado en que las cosas especiales suceden, este último, se manifiesta sin que tengamos el más mínimo control al respecto. En este libro disfrutamos al vernos reflejados en el espectador de un tren que percibe la lentitud del paso de las manecillas del reloj, en viajeros perdidos encontrando lo inesperado, en el enamorado esperando la carta que siempre llega tarde mientras convive con una su presencia consciente.

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