John Biden

RESEÑA | Joe Biden. Su vida, su carrera y los temas relevantes, de Evan Osnos.

Osnos retrata a Joe a Biden, como un viejo lobo de mar político, con amplia experiencia y capital político en asuntos internacionales, lo que le permitió ocupar la vicepresidencia durante la administración Obama, un cargo que según Osnos es el trabajo mas menospreciado en todo Washington.

Ciudad de México, 19 de febrero (MaremotoM).- “La presidencia no es un puesto administrativo… es, ante todo, un lugar de liderazgo moral”, señaló Franklin Roosevelt, el expresidente de  EUA que admira Joe Biden y a quien le tocó sortear una de las crisis económicas mundiales más severas de la historia contemporánea en la década de 1930. Cuando votamos por un jefe de Estado, no sólo estamos votando por un programa político (el orgasmo de la ‘rational choice theory’) sino por personas de carne y hueso con personalidades, histrionismos, historias personales y liderazgos depositados en personas con trayectorias en la arena política.

Mucho del triunfo de Trump se explica por el eco mediático que provocaron sus desplantes, caprichos y su convocatoria al odio en la clase obrera trabajadora blanca norteamericana, pero ¿qué hizo que ganara Biden, en una muy competida elección? ¿Quién es este hombre de 78 años que llegó a la presidencia Estados Unidos después de una de los peores mandatos de su antecesor?

John Biden
Un libro para conocer más a John Biden. Foto: Cortesía

En Joe Biden. Su vida, su carrera y los temas relevantes, el periodista Evan Osnos (México, Planet a, 2020) ofrece una aproximación intimista al político del Partido Demócrata y vicepresidente durante el mandato de Obama (2009-2017). No es una biografía, sino un libro que enterteje algunas entrevistas de Osnos a Biden, a su familia y a personajes circundantes y publicadas varias de ellas en The New Yorker, pero adaptado al formato del libro, en la que el periodista no solo muestra el rostro de Biden a lo largo de su trayectoria política sino también los desafíos de una nación actualmente marcada por la polarización racial  y política, con una población fundamentalmente joven en el marco de una economía golpeada globalmente, y con sistemas de salud en su mayoría privados en pleno contexto de la pandemia del Covid-19.

El libro de Osnos fue publicado antes de que Joe Biden asumiera la presidencia Estados Unidos el pasado 20 de enero de 2021, en una ceremonia inusual, sobria, con pocos invitados, uso de tapabocas obligatorio y sana distancia (cómo olvidar el meme viralizado de Bernie Sanders alejado en plena investidura de su rival y cubierto de unos guantes sui generis). El acto estuvo marcado por simbolismos, en los que leyó poesía la joven de 22 años afroamericana Amanda Gorman y en la que J Lo pronunció algunas palabras en español; por sólo mencionar algunos poderosos guiños mediáticos que sugieren, al menos en términos de mensaje, el inicio de una administración diferente  de política migratoria, y de conflicto racial.

Osnos retrata a Joe a Biden, como un viejo lobo de mar político, con amplia experiencia y capital político en asuntos internacionales, lo que le permitió ocupar la vicepresidencia durante la administración Obama, un cargo que según Osnos es el trabajo mas menospreciado en todo Washington. Si esto es así, la agenda liberal y progresista  de la vicepresidenta Kamala Harris, primera mujer biracial en ocupar ese cargo, probablemente sea difícil de llevar a cabo. Está por verse.

Biden es un político que perdió algunas elecciones en gobernaturas, alguien que fue dejando atrás su dificultad para hablar al grado de llegar a burlarse de su propio tartamudeo o de sus continuas pifias derivadas de su personalidad la que tiende a tener la última palabra. Osnos señala que los discursos son debidamente pensados, desde múltiples escenarios para responder lo más acertadamente posible. Este sentido contrasta su cuidada diplomacia con la de su antecesor.

No deja de ser interesante conocer este retrato que proporciona Osnos del ahora 46º presidente  de los Estados Unidos, y no huelga decir, de una de las naciones más poderosas del orbe, la misma que en su momento sorprendió a Alexis de Toqueville por su fuerte tendencia a la participación democrática vía a las asociaciones civiles y políticas, y cuyas instituciones democráticas se encuentra en una severa crisis, según los politólogos que cita Osnos en su libro.

Los remanentes y saldos de la administración Trump a los que Biden se enfrenta son de una enorme complejidad, entre otros el de una norteamérica joven, que exige más espacios en la participación política, versus los viejos lobos de mar, simpáticos o sin gracia alguna. De acuerdo con el periodista, los `millennials’ son la generación más numerosa en Estados Unidos, además de ser la más diversa en la historia del país; son una generación económicamente activa en una de las recesiones más severas de las que se tiene memoria desde la década de 1930.

Es verdad que no se trata únicamente de una cuestión de representación generacional, pues entre los partidarios de Bernie Sanders, un hombre de 79 años y rival de Sanders en las elecciones internas del Partido Demócrata, se encuentran muchísimos jóvenes que hacen eco de sus críticas a la precarización laboral, al cambio climático, a los sistemas de salud híbridos, privados-públicos y con pocas subvenciones por parte del Estado. No obstante, no deja de ser una cuestión menor que una buena parte de la clase política, quizá a nivel mundial, está abriendo pocos espacios a una población mayoritariamente joven.

Te puede interesar:  Esther sin h, de Alejandra Islas, ganó el premio a Mejor largometraje documental mexicano 2021 en la XVII Muestra Internacional de Mujeres en el Cine y la TV

Entre las diferentes facetas que Osnos refiere de Biden, se encuentra cómo en 2015 el conocido y destacado Stephen Colbert en su talk show nocturno llamó a Biden “viejito simpático”. Al día siguiente Biden llamó a Colbert y le dijo “escucha, amigo, si me vuelves a llamar a viejito simpático iré a patearte el culo en persona”, ambos rieron y Colbert contestó “no se preocupe. No le vuelvo a llamar viejito simpático; es obvio que no es tan simpático”. Durante el largo cuatrienio de Trump, Stephen Colbert ofreció una crítica constante a Trump, imitando su voz y ridiculizandolo directamente en los segmentos de su ‘late show’.

Biden es un hombre blanco y heterosexual, que perdió en 1972 a su esposa Neilia y a su hija Naomi en un accidente automovilístico. En un mundo heteronormado, la idea de un político sin familia nuclear es prácticamente un atentado contra la imagen pública, así que varios años después se casó con Jill Jacobs, entonces profesora y estudiante de Literatura, que adoptó a la familia de Biden. Cuándo el 2015 Stephen Colbert lo entrevistó, ambos compartieron experiencias de dolor y resiliencia, pues cuando era niño Colbert, sus dos hermanos y su padre murieron en un accidente de avión. Biden contó la muerte de uno de sus hijos y a Colbert esa faceta de compartir el dolor humano le pareció algo notable de Biden.

Biden ha estado envuelto bajo acusaciones no probadas, según Osnos, de acoso sexual, y de presuntamente haber utilizado su poder para ayudar a los negocios de su hijo Hunter en China y Ucrania. El vástago ha reconocido su problema con el consumo de drogas, especialmente con el crack. Biden mismo ha votado por el endurecimiento de la prohibición de esta droga. Políticamente Biden es un hombre pragmático, que cree fuertemente en la posible negociación con los republicanos; se asume como liberal, aunque ha declarado que es conservador.

John Biden
Como si la Tierra poco a poco estuviera tratando de adecuarse a su molde, sin desbordarse. Foto: Cortesía JohnBiden.com

Osnos señala que la relación que tuvo como vicepresidente Biden con América Latina fue favorable, no obstante los problemas álgidos, que por lo pronto se encuentran a la vista como la política migratoria, el respeto a los derechos humanos de los migrantes, el tráfico ilegal de armas de Estados Unidos a México, el tráfico de drogas hacia Norteamérica, así como el respeto a la soberanía de los países latinoamericanos son puntos cardinales en la relaciones internacionales que estaremos viendo en estos cuatro años, a la luz de una figura como Biden que privilegia la política, según Osnos, como ese arte fino de llegar a acuerdos por la vía de la negociación y el diálogo.

Por lo pronto Evan Osnos nos acerca al perfil de un político, senador, y ahora presidente, que alguna vez le escribió una carta a la filósofa Hanna Arendt para solicitarle una copia de una conferencia dictada el 20 de mayo de 1975 en el Faneuil Hall de Boston. En ese ensayo, Arendt, advirtió que las doctrinas del mundo comercial les estaban dando a los políticos estadounidenses mayor poder para engañar a la gente. Las mentiras son tan viejas como la política, señaló Arendt, pero la “mentira como forma de vida” era más común en países con regímenes totalitarios.

La democracia a nivel global pende del hilo de las fake news, los poderes fácticos que con sus grandes recursos hacen escuchar su verdad colocando y borrando actores políticos de la pantalla, así como de la argucia que convence al electorado. En este libro Osnos ofrece una imagen balanceada de Biden, señala sus puntos flacos, así como sus aciertos en la política estadounidense en el marco de la democracia amenazada y severamente dañada por su antecesor. El triunfo de Biden se explica, sí, por el voto de castigo pero también por la habilidad de él y de su equipo de campaña para convencer a un margen de la población que anteriormente votó por Trump, una buena parte de ellos son contemporáneos de él: hombres y mujeres adultos, heterosexuales, blancos obreros y de clase media pauperizada. No hay que perder de vista que Biden ganó por un margen pequeño y que la polarización seguramente estará presente en estos cuatro años en la llamada nación más poderosa del mundo. Sin duda, es un gran reto para la política, que en un mundo global está interconectada.

Comments are closed.