Red Hot Chili Peppers

RESEÑA | Unlimited Love, de Red Hot Chili Peppers

Unlimited Love parece ser un disco dónde la nostalgia por el reencuentro entre los cuatro músicos es la premisa principal para conformar 17 canciones, donde el funk y el rock siguen siendo el sonido qué caracteriza a la banda y aunque en esta ocasión tiende a sonar más melancólico, no demerita la calidad del sonido.

Ciudad de México, 1 de abril (MaremotoM).- Con los Red Hot Chili Peppers hay una dinámica muy extraña. Es como si una década hubiera química con John Frusciante y a la siguiente no, que hace pensar que existe una especie de relación tóxica entre los integrantes con el guitarrista y esta ocasión pareciera no ser la excepción.

Unlimited Love parece ser un disco dónde la nostalgia por el reencuentro entre los cuatro músicos es la premisa principal para conformar 17 canciones, donde el funk y el rock siguen siendo el sonido qué caracteriza a la banda y aunque en esta ocasión tiende a sonar más melancólico, no demerita la calidad del sonido.

Red Hot Chili Peppers
Red Hot Chili Peppers, la portada de Unlimited Love. Foto: Cortesía

En la etapa de Dave Navarro fue “My Friends” el tema qué dejó a la posteridad, mientras con Josh Klinghoffer fue “Dark Necessities”, Pero Frusciante tiene una historia distinta, desde siempre ha sido parte medular de los Chili Peppers, al grado que tras cada partida ha dejado un hueco profundo y difícil de llenar y no es que estos dos guitarristas no tengan la capacidad, pero la realidad es que todos preferimos al original por su perfecto entendimiento con la banda.

Por eso este álbum, cómo sucedió con Californication es un reencuentro en estado relajado y melancólico. Ha quedado fuera el ánimo punk que la banda tenía hasta inicios de la década de los 2000 y se entiende: la edad ya no les permite brincar cómo lo hacían antaño con las canciones más enérgicas, pero eso no quiere decir que Unlimited Love sea un disco mediocre.

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Incluso en las líricas, hay mucho de lo que solía escribir Anthony Kiedis fuera de de su vida. Tal parece que las drogas o la diversión han pasado de lado para centrarse en temas más personales Y a veces hasta introspectivos.

Sin duda canciones como “Watchu Thinkin” o “Poster Child “fungen como los mejores tracks del disco, pero para nada demeritan los otros temas en cuanto a producción. Y cómo no,  si fue Rick Rubín el responsable de dar dirección a este álbum. Otras piezas como “Here Ever After”, “These Are The Ways”, “Let ‘Em Cry”, “11 Bastards Of Light”, “Not The One” o “She’s A Lover” tienen su propia personalidad y sin duda serán de lo más disfrutable en algún concierto.

Así que, aunque Flea, Chad Smith y el propio Kiedis tengan una relación de amor tóxica con Frusciante, la realidad es que todos ganamos con eso. Podría no importar que él vaya y venga si, uno: siguen haciendo buenos discos (y es un tema escabroso y muuuuyy discutible) y dos: si al final vamos a cantar las mismas canciones en sus conciertos, sabiendo que el está ahí. Así todos ganamos. Y que Unlimited Love exista, confirma que tenemos banda para rato.

Fuente: Cosas que no vienen al caso / Original aquí.

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