Rosa Pontón: “Me guío más por la formación de público”

¿Cómo es una ciudad alrededor de una Universidad tan importante como la de Guanajuato? Sheridan lo dijo el sábado: “Esta ciudad es como Salamanca, como Alejandría, todo está alrededor de la casa de estudios”. Entrevistamos a la directora de la programación de la Feria de la Universidad de Guanajuato, una “exiliada de México”, para saberlo.

Guanajuato, 9 de abril (MaremotoM).- Rosa Martha Pontón es discreta y amable, no quiere contar a veces las peripecias que tiene que pasar con algunos invitados a la Feria del Libro de la Universidad de Guanajuato, pero lo cierto es que cuenta con un equipo muy bueno, comandado por la directora de la editorial de UdG, Elba Sánchez Rolón y con un flamante director de la Feria, Daniel Ayala Bertoglio.

Este es un año en el que las mujeres destacan, aunque la directora de programación dice “no medir por cuota de géneros, sino por capacidades”, entre las que se cuentan la genial poeta de San Diego, Olga Gutiérrez, con su flamante libro Dark Matter, Julia Santibáñez que hizo una enorme presentación con sus exquisitos sonetos y la excepción con Luis Tovar, con su libro El tiempo real.

Las actividades de esta Feria del Libro, la más antigua de México, cierra con la conferencia magistral “Trayectoria de la trayectoria de Goethe”, de Adolfo Castañón, previo a la cual habrán pasado el poeta sanluispotosino Jorge Humberto Chávez, Diana del Ángel (presenta su oficio de poeta) y la respetada y querida Ana Rosa Domenella, con su conferencia magistral “Jorge Ibargüengoitia, viajero”.

Hay mucho más en esta Feria, en una ciudad donde la Universidad es centro alrededor de la casa de estudios, como quizás “pasa en Salamanca o en Alejandría”, dijo Guillermo Sheridan al recibir el Premio Jorge Ibargüengoitia el pasado sábado.

–¿Esta es la primera vez que diriges la programación de la Feria?

–El año pasado me estrené con la programación de la Feria, fue el año 60 y también había hecho la programación de la FENAL, la feria de León. Gracias al equipo de la editorial, a Elba Sánchez Rolón, la coordinadora general, supe cómo ordenar mis pensamientos y como ordenar la programación. Esta es la tercera.

En la hermosa librería de la Universidad de Guanajuato. Foto: MaremotoM

–¿Con qué dificultades te encuentras?

–La verdad los invitados salvo algunas excepciones no dan mucho problema. He tenido mucha suerte este año, la recepción de la gente que convocamos todos dijeron que sí, salvo la cancelación de Alma Delia Murillo. Creo que la parte más complicada de una programación tiene que ver con el sistema administrativo de la Universidad y de cómo se tiene que emitir estas cuestiones contables.

–Me encanta que la programación tenga muchas mujeres

–No lo he pensado, porque jamás hago una programación en temas de género, sino por capacidades. No creo en las cuotas de género. Si fue así porque me gusta la poesía de Julia Santibáñez, porque Armida Zepeda y Adriana Camarena son unas gestoras culturales de amplísima experiencia, Olga Gutierrez y Amaranta Caballero porque son nuestras autoras, junto con Luis Tovar. Por supuesto que hay que promoverlas y presentar estas primicias, estas novedades de la editorial. Así es como me guío, me guío más bien en una formación de público, en la difusión editorial de lo que estamos produciendo y sobre todo en quien puede dar un buen discurso, darle a la gente que viene algo que nosotros queremos ofrecerle.

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–¿Has tenido presiones para invitar a tal o a cual escritor?

–No y si la he tenido no les he hecho caso. La verdad es que no me acuerdo. Trabajo con la más amplia libertad y es gracias al equipo, gracias a Elba, es importante que quien está a la cabeza deje ser al resto de los colaboradores. Es importante amalgamar una programación que tenga que ver con un discurso paradigmático, es una articulación y eso me viene desde la radio, donde estuve 22 años y algunas veces me tocó programar. Eso se aprende. Aprendí con el oído a escuchar. Ya son deformaciones profesionales que se quedan.

Es importante amalgamar una programación que tenga que ver con un discurso paradigmático, es una articulación, dice Rosa Pontón. Foto: MaremotoM

–¿Hacías El librero?

–Sí. Me gustaría volver a producir para la radio, porque la radio es mi formación profesional. En este momento no porque llegué a la editorial el año pasado y es como una profesión nueva. Lo que quiero primero es aprender el lenguaje escrito y ya pensaré en el futuro algo para la radio. De momento está en preparación un podcast, para la página web, con charlas con escritores y académicos. Ahora está un poco detenido por la carga de trabajo. La idea es que se lea una pequeña semblanza y que se escuche una charla. Así lo aprendí a hacer con El librero.

–¿Qué es la Universidad de Guanajuato para ti?

–Hoy cumplo 28 años de haber llegado a esta ciudad, ha tenido luces y sombras. Yo siempre me considero exiliada de mi ciudad porque salí medio huyendo del Distrito Federal. Ahora me he reconciliado. Llegar a un nuevo sitio te obliga a aprender códigos, maneras, modos, uno trae lo propio y Guanajuato puede ser muy amable, pero también ser muy cruel. Es muy ingrata, más que cruel. He tenido la fortuna porque a pesar de que al principio fue muy complicado, de repente me pareció muy encantador que todo el mundo se conociera y eso se volvió en mi contra por mis indiscreciones, por no entender esos códigos, la radio me dio esa perspectiva que necesitaba para poder comprender la Universidad de Guanajuato que también tiene sus particularidades.  Es una Universidad que ha fundado su prestigio de manera muy protocolaria, pero eso ha ayudado a que no le caigan escándalos como otras universidades del país. Tiene cosas muy buenas y tiene otras que son muy difíciles de cambiar, como estas cuestiones administrativas que se siguen al pie de la letra. En el programa editorial no podemos decir que no se ha apoyado a las necesidades que ha tenido gracias al rector actual (Luis Felipe Guerrero Agripino), que ha dado instrucciones para que la editorial crezca, se consolide, para que esta librería, donde estamos, haya salido finalmente de un lugar más pequeño, para mostrarla a todos los guanajuatenses. Sí, giramos alrededor de la Universidad, yo he trabajado aquí, he estudiado aquí, pero opino que sería importante que todos saliéramos para apreciar dónde estás parada.

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