Rocío Cerón

Seguir produciendo es mi forma de abrazar la vida: Rocío Cerón

Decir poeta es decir poco para Rocío Cerón. Antes también es artista plástica, es fotógrafa y con ello trastoca las reglas de la poesía convencional y utiliza lo visual y sonoro para crear una poética audaz, libre, sin perder la cadencia del poema.

Ciudad de México, 2 de febrero (MaremotoM).- La siempre incansable y talentosa Rocío Cerón ha trabajado incluso en el confinamiento. A pesar de las pérdidas y las preocupaciones, ha ido siempre para adentro buscando profundamente algo que la lleve a conocerse y a transmitir el proceso.

Ahora presenta en la galería Celda Sor Juana, el jueves 3 de febrero a las 19:00 horas, Potenciales Evocados, una experiencia inmersiva articulada en dos ejes: el lenguaje poético expandido y el neurocientífico.

Decir poeta es decir poco para Rocío Cerón. Antes también es artista plástica, es fotógrafa y con ello trastoca las reglas de la poesía convencional y utiliza lo visual y sonoro para crear una poética audaz, libre, sin perder la cadencia del poema.

En Potenciales evocados reflexiona sobre las evocaciones como territorios visuales: Qué evoca qué; cómo imagen observada deviene imagen eléctrica que deviene imagen mental y se convierte en acción: en cuerpo poroso para generar espacios de fricción entre sensoperceptualidad, textualidad, video y cuerpo performático.

En esta ocasión exhibe dos obras audiovisuales proyectadas a muro con un tiempo de 6:30” y 22” minutos de duración, respectivamente; ocho fotografías de formato medio y una acción performática (actividad de cierre en el espacio donde las piezas se presentan si el semáforo epidemiológico lo permite).

Esta instalación/videopoema fue una de las 25 obras seleccionadas para la Bienal de Fotografía del Centro de la Imagen. Aquí la autora parte de un electroencefalograma y la observación de una fotografía de infancia, y, a su vez, del recuerdo de esas dos imágenes en una acción.

“La obra plantea la posibilidad de generar líneas de comunicación entre lenguaje científico y artístico, por y para la creación de obras transdisciplinares como vía de investigación y comprensión de los fundamentos neurocientíficos que rigen el funcionamiento del sistema nervioso central humano como perspectiva de creación. Por ello, es una experiencia inmersiva articulada en dos ejes: el lenguaje poético expandido y el lenguaje neurocientífico”, ha dicho.

ENTREVISTA EN VIDEO A ROCÍO CERÓN

La creadora Rocío Cerón asume el poema como una obra donde se juntan imagen, voz, video, sonido, performance.

“El claustro de Sor Juana es donde estoy apoyando con la Cátedra de Poesía Iberoamericana Elsa Cross, sino también donde me conecto con otros artistas y ahora para presentar Potenciales evocados”, dice Rocío.

Te puede interesar:  LECTURAS | Prólogo de José Emilio Pacheco a su traducción de De profundis, de Oscar Wilde

“La idea de la vacilación, de los recuerdos, la evocación de esa foto de infancia cuando me hicieron un electroencefalograma, mi abuelo fue neurólogo y tengo mucha relación a la neurociencia. Siempre me hago electroencefalograma y tuve una pieza en el Museo de Arte Moderno. La pregunta es qué evoca qué. Cómo la imagen que está observada deviene en una imagen eléctrica en el electroencefalograma, luego en una imagen corporal, en un performance, en una pieza sonora y que a su vez se convierte en un poema”, agrega.

Rocío Cerón nació en la Ciudad de México (1972). Estudió Historia del Arte y ha sido coordinadora editorial de Trilce Ediciones, Cubo Editorial y fundadora y editora en jefe de Ediciones El Billar de Lucrecia.

Le digo que su trabajo me hace acordar mucho a la nueva novela de Daniela Tarazona, Isla partida (Almadía), donde también se mete con los electroencefalogramas y a estudiar ese cerebro de las mujeres.

“Mi descendencia serán mis textos”: Daniela Tarazona

“La imagen de infancia específicamente que tengo es una de mi abuela con mis dos hermanos y conmigo, en el jardín de la infancia, es un poco como una suerte de homenaje a ese jardín, como si fuera una imagen de cuerpo total, son figuras que están en mis libros”, afirma, coincidiendo con el motivo de Tarazona.

“He trabajado mucho en colaboración con otros artistas, toda la idea de potenciales evocados, es como un corpus de obra mucho más amplia y que transcurre de manera natural. Hace un año lancé un álbum de poesía sonora, que se llamó Sonic Bubbles, que estaba vinculado con un performance que hice en el Ex Teresa y que también forma parte de un libro que va a salir. Los proyectos son múltiples. Es lo que me ha permitido esta pandemia es meterme en estas experiencias inmersivas”, expresa.

“Es algo extraño, una de las piezas de Potenciales evocados ha sido elegida para una Bienal de Fotografía en el Centro de la Imagen. Es una pieza que cuestiona de lo que significa la fotografía, frente a lo que digo es que no soy fotógrafa, pero soy una pensadora que reflexiona sobre la imagen”, aclara.

“Creo que hoy estar en esa vacilación de territorios, es porque mi origen viene del performance”, afirma.

La vulnerabilidad a la que estamos expuestos todos y a no dejar que el miedo nos venza. “Seguir produciendo es mi forma de abrazar la vida”, concluye.

Comments are closed.