Shia LaBeouf

Shia LaBeouf, el torturado que a nadie pide perdón

Shia es Shia. Claro, no estamos hablando de un segundón ni de alguien que no sabe cómo actuar. Probablemente, con su aire sobrado y su rostro exótico, el chico del apellido impronunciable sea uno de los mejores de su generación y el cine, cómo no, se ha dado cuenta temprano de sus enormes dotes para la pantalla grande.

Ciudad de México, 11 de febrero (Maremoto).- La directora Alma Har’el explicó la actitud del joven Shia LaBeouf en los Oscar 2020. “A Shia se le ofreció presentar un Oscar. Dijo que lo haría si podía compartir ese momento con su amado coprotagonista Zack Gottsagen, a quien todos adoramos. Es estresante allá arriba”, dijo, la hacedora de Honey Boy, una película basada en los recuerdos de infancia del actor, que tuvo que hacer un proceso de rehabilitación ante el juez, por sus problemas con el alcohol.

Honey Boy, estrenada en noviembre del año pasado (por supuesto, Hollywood y los Oscar no vieron esta película) retrata la infancia de Shia, quien interpreta a su padre alcohólico, donde relata los periodos de abuso, en habitaciones de hotel claustrofóbicas, en un acto de coraje cinematográfico.

El californiano Shia LaBeouf, otro torturado que nació en California hace 33 años y cuya cuenta bancaria asciende ya a los 16 millones de dólares, fue aparentemente perdonado por Hollywood y presentó un premio en la ceremonia de los Oscar.

Más allá de su risa nerviosa y el momento incómodo que vivió al lado del actor Zack Gottsagen, lo que muchos no sabemos es que ambos protagonizan la película The Peanut Butter Falcon y fue Zack, precisamente, quien lo salvó después de una serie de incidentes vergonzosos que culminaron con su arresto en julio de 2017 .

En la película, LaBeouf protagoniza junto a Zack Gottsagen, quien, viviendo con la misma condición genética, interpreta a un hombre con síndrome de Down que sueña con convertirse en un luchador profesional.

El día después de ser arrestado, Shia estaba en un bote con el resto del elenco “y “realmente no podía mirar a nadie a los ojos”. Fue entonces, dijo LaBeouf, que Gottsagen le puso la mano en el hombro “y me cuidó en un bote, durante una escena en la que estamos hablando, como, del pasado doloroso. Eso duele”.

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LaBeouf fue arrestado en Georgia por cargos de conducta desordenada, obstrucción y embriaguez pública, un incidente que causó más indignación después de que las imágenes de la cámara corporal obtenidas por TMZ mostraron la diatriba racista de LaBeouf contra un oficial de policía negro .

Shia es Shia. Claro, no estamos hablando de un segundón ni de alguien que no sabe cómo actuar. Probablemente, con su aire sobrado y su rostro exótico, el chico del apellido impronunciable sea uno de los mejores de su generación y el cine, cómo no, se ha dado cuenta temprano de sus enormes dotes para la pantalla grande.

Shia LaBeouf
Es el actor de Transformers, de la nueva etapa de Indiana Jones y de la segunda parte de Wall Street. Foto: Facebook

Es el actor de Transformers, de la nueva etapa de Indiana Jones y de la segunda parte de Wall Street, nada mal para un chico de barrio al que la mala fama lo persigue, primero cuando admite que cuando su padre, un ex drogadicto sexagenario, viene a pasar una temporada a su casa lo aloja en el garaje, segundo cuando discute a voz en cuello en pleno rodaje con el legendario Harrison Ford.

Cuanto más se detesta a Shia más aumenta su atractivo mediático y los directores no le tienen miedo. Mucho menos Lars Von Trier, acostumbrado como está el cineasta danés a ser él quien siembra el terror entre sus dirigidos (y si no que le pregunten a Björk), quien lo convocó para protagonizar junto a la francesa Charlotte Gainsbourg el filme sexual Nymphomaniac.

Se pelea en los bares, fuma como una chimenea, es adicto al deporte y Robert Redford lo eligió para protagonizar el filme político, The Company you keep.

Estuvo enfrentado con Alec Baldwin cuando quiso protagonizar en teatro la obra Huérfanos, original de Lyle Kessler.

La obra, dirigida por Daniel Sullivan, iba a reunir a LaBeouf con Alec Baldwin, éste en un papel de gángster rico que es secuestrado a punta de pistola por el carácter cada vez más volátil de Treat, personaje de Shia.

De LaBeouf se ha hablado mucho en relación con su falta de modestia y de cómo enrarece el aire con su mal carácter en cuanto proyecto participa. Sin embargo, es un gusto verlo en la pantalla y ojalá que su sonrisa nerviosa no le agregue más mala reputación a su personalidad rara y fascinante.

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