Pinta fuera de la raya

“Si educas a tu niño como malvavisco, todo aguado, sin estructura, malvavisco será”: Susan Pick

¿Qué onda con tener que obedecer? Eso me enseñaron. ¿Seré normal? ¿Debería tratar de serlo? Y si no lo soy, ¿qué? Vivo agobiado para tratar de quedar bien. Tengo mucha presión social encima ¡Quiero ser perfecto!: Susan Pick es autora del libro Pinta fuera de la raya.

Ciudad de México, 18 de mayo (MaremotoM).- La importancia de saber desobedecer es el centro del libro Pinta Fuera de la raya, de Susan Pick, edición de Vergara. A lo largo de la humanidad el tema de la obediencia ha sido denigrado por múltiples pensadores, pero desobedecer es algo contradictorio y a veces confuso.

Susan intenta explicar el concepto que para ella tiene desobedecer, un libro –de acuerdo a la sinopsis de promoción- que muestra a los encargados de educar la importancia de saber desobedecer y también para aquellos que nunca dejan de aprender.

“En nuestra sociedad inculcamos que la obediencia es la principal virtud. En efecto, requerimos de una estructura, leyes y normas, éstas nos dan una buena base de la cual partir, par de allí volar. El problema empieza cuando nos atoramos en esa base, cuando no nos atrevemos a analizar ni a decidir, cuando creemos que obedecer ciegamente y quedar bien con los demás es lo más importante”, dice la psicóloga.

Pinta fuera de la raya
Un libro sobre la desobediencia y el placer de ser tú mismo. Foto: Cortesía

“Hay algo que se conoce como desobediencia sabia que nos hace preguntarnos si es mejor seguir las tradiciones y lo que nos dicen otros o es mejor romper con eso”, agrega.

A través muchas cuestiones, Pinta fuera de la raya nos invita a encontrar muchas respuestas de forma divertida y alimenta la reflexión, el pensamiento de quien eres, donde estás y hacia dónde quieres ir.  Nos dice cómo se puede ser libre para decidir de manera creativa, constructiva, productiva y sana.

Susan Pick es psicóloga, escritora, artista y standupera mexicana. Doctora por la Universidad de Londres, profesora de psicología social en la UNAM, investigadora en la Universidad de Harvard, responsable del diseño de seis programas nacionales de educación y salud, creadora de arte con basura, viajera del mundo, mamá de tres adultos pilas y creativos, abuela de cuatro nietos inquietos y felices.

Fundadora y presidente de @yoquieroyopuedo una OSC mexicana, fundada en 1985 como Instituto Mexicano de Investigación de Familia y Población (IMIFAP).

–Nos quejamos todo el tiempo de la desobediencia de los jóvenes, pero usted aconseja la desobediencia, ¿Cómo es?

–Una desobediencia sabia, es decir, cuando obedecer y cuando y no obedecer ciegamente, sólo para quedar bien. Cuando eso lo haces, en la primera oportunidad que tienes te rebelas, pero en cambio después de un análisis de por qué quieres obedecer realmente vas a hacer tuya esa norma, esa costumbre, ese hábito, en lugar de sentirlo como algo impuesto desde afuera. Tiene más sentido cuando lo decidiste y te responsabilizas de esa decisión.

–La gente dice todo que sí en México, ¿está reivindicando usted el discurso del no?

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–Exacto, el discurso del análisis, de dejar de hacer las cosas para quedar bien con los demás y el discurso de que estás dispuesto a hacerte responsable de esa decisión.

–Desobedecer es ser uno mismo

–Escuchas tu voz interna, tus necesidades, tus emociones y pones en un balance lo que necesitas y lo que otras personas están exigiendo y lo haces por convencimiento no por oposición.

Susan Pick
Están también el miedo, la culpa, el resentimiento, el prejuicio, son todas barreras que te limitan el tema de ser tú. Foto: Cortesía

–La envidia tiene también un peso en la desobediencia, ¿verdad?

–Sí, es cierto, es un obstáculo que limita tu potencial para poder crecer, para poder desarrollarte, para poder ser libre y responsable. Están también el miedo, la culpa, el resentimiento, el prejuicio, son todas barreras que te limitan el tema de ser tú, de ser congruente, de hacer las cosas por convencimiento, las haces por envidia, por celos, por culpa…

–¿Hubo mucha gente que vio resistente a este decir no?

–Vengo de padres alemanes, vengo de un sistema muy fuerte, de una estructura vital, con reglas muy claras. Fueron esas reglas las que me hicieron creativa, curiosa, gracias a esa varilla muy clara. Algo parecido pasa con Pablo Picasso, que pudo hacer el cubismo gracias a que conoció la tradición de la pintura clásica. Esa base tan fuerte es lo que te permite despegar. El libro sale de la historia que tengo detrás de mí.

–Dice que la desobediencia es la base de la libertad

–Un edificio de lo más novedoso, de lo más original, pero necesitas varillas muy buenas para la que despegues hacia esa creatividad. Un niño necesita estructura, límites, para poder ser él. Si lo educas como malvavisco, todo aguado, sin estructura, malvavisco será.

–Estamos todo el tiempo ocupándonos de los demás, ¿verdad?

–Creo que es importante acompañar a los demás, estar con ellos, pero no cargar a los demás. Compartir, cooperar, pero no hacer las cosas para quedar bien con ellos.

–¿Tienes alguna anécdota?

–El libro está compuesto de anécdotas. Todas giran alrededor de la desobediencia. Las cosas que te llevan a no ser una persona controladora, a atreverse a romper reglas que no tienen sentido. Yo estaba en la preparatoria y me aburría muchísimo y salía al exterior y de pronto me encontré con una clase de filosofía, súper interesante, decidí que la quería tomar, pero era mi horario de la prepa, entonces descubrí una escalerita, por la que me podía escapar y terminé haciendo eso. Rompí una regla, salió algo importante, todo lo que me desarrollé. Rompí una regla y eso ayudó a algo importante. Una regla que rompió Michelle Obama, que fue cuando conoció a la reina Isabel, se emocionó mucho y la abrazo. Todo el mundo que estaba ahí se mostró en alerta. La reina entonces dijo: No se preocupe, acá hay reglas que no tienen sentido. Somos dos mujeres que nos caímos bien y vamos a salir abrazadas.

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