Guillermo Knoll

“Si volviera a vivir comería más habas y me dedicaría al periodismo”: Guillermo Knoll

Guillermo Knoll es un profesional de las Ciencias Económicas que a los 38 años cambió su vida, dejando su trabajo de Analista de Costos en una empresa multinacional por el periodismo, la docencia y empezar a escribir sobre el juego “que mejor juega y más le gusta”.

Ciudad de México, 14 de julio (MaremotoM).- Guillermo Knoll es un periodista y escritor argentino muy inquieto que en 2019 publicó su libro más exitoso al juntar fútbol y música contando la historia de futbolistas cantores o músicos y de músicos o cantores futbolistas, un gran trabajo de investigación que va desde Sting a Cacho Castaña, pasando por Enzo Scifo, Luciano Pereyra o Marcelo Barticiotto.

Además, es un profesional de las Ciencias Económicas que a los 38 años cambió su vida, dejando su trabajo de Analista de Costos en una empresa multinacional por el periodismo, la docencia y empezar a escribir sobre el juego “que mejor juega y más le gusta”.

Guillermo Knoll
Básicamente la música le gusta a todo el mundo y con el fútbol son las dos pasiones que tiene la gente. Foto: Cortesía Facebook

–¿Cuéntame como empezaste?

–El primer libro que escribí fue gracias a Alejandro Fabbri y Ariel Scher que me acercaron a Ediciones Al Arco y se llamó “Historias seleccionadas”. Fue en 2006 y fue impensado porque yo durante muchos años trabajé en otra actividad, ya que soy profesional en Ciencias Económicas, nunca pensé en ser docente, menos periodista y menos escribir un libro; le había mostrado mi trabajo a ellos que fueron los que vieron en mi trabajo un libro. El segundo recién fue en 2011 y fue Anécdotas y curiosidades de la Copa América, un libro que fue repartido en colegios de todo el país. El tercer libro trata de Eliminatorias Sudamericanas en el recuerdo, es decir son hechos puntuales, curiosidades que se dieron a lo largo del tiempo en eliminatorias. En 2014 me editaron dos libros, uno Grandes anécdotas de los Mundiales y también fue repartido en colegios públicos; en España me editaron Historias Mundialistas, un libro donde contaba de manera bastante más amplia las curiosidades en los Mundiales, sobre todo las que tuvieron a España de protagonista. En 2015 tuve una suerte de hacer un libro, Cien Años de la Copa América, que cuenta la historia de la Copa de 1916 a 2011. En 2017 hice un libro El Fútbol es un juego de locos, donde cuento la historia de 110 locos que pasaron por el fútbol argentino, con un capítulo de “locos” extranjeros y tiene 22 capítulos, que en la jerga quinielera el 22 es el loco. En 2018 hice Manual de Curiosidades Mundiales, un libro donde no solo hablé de la historia futbolística, sino de la historia política de esos tiempos. Los conflictos bélicos, los conflictos sociales, la economía y lo social. En 2019 saqué una edición de La música y el fútbol, con 160 casos y código QR para escuchar los temas y esto me abrió las puertas de España. En 2020 hice La Música y el fútbol, más ampliada con 200 casos con 60 temas en código QR, donde uno además de leer la biografía de cada uno, puede escuchar los temas.

–¿Cómo se te ocurrió relacionar la música con el fútbol?

–Básicamente la música le gusta a todo el mundo y con el fútbol son las dos pasiones que tiene la gente, de hecho los cánticos de las hinchadas o los jugadores que entran y salen del vestuario con sus auriculares escuchando música lo comprueban. Me puse a indagar si había un libro que relacionara el fútbol con la música. Busqué jugadores cantantes o cantantes profesionales que fueron futbolistas amateurs, caso Luciano Pavarotti, Julio Iglesias, Cacho Castaña o Luciano Pereyra y logré este libro que la verdad que no pensaba que iba a tener tanta repercusión. Es un libro que abarca 100 años de historia, arranca en 1920 con los primeros tangueros, con un cantante que fue el arquero peruano Juan Criado, que fue el primer arquero cantor allá por la década del 10 y del 20 del siglo pasado. No es fácil encontrar esto, la verdad que trabajé un montón y ahora estoy buscando para armar un volumen dos, entre otros proyectos que tengo. El mercado editorial no ayuda en eso y tampoco ayuda la falta de lectura de los jóvenes, pero trato de hacer cosas que sean innovadoras y que lo curioso del periodista se haga notar.

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El mercado editorial no ayuda en eso y tampoco ayuda la falta de lectura de los jóvenes, pero trato de hacer cosas que sean innovadoras y que lo curioso del periodista se haga notar. Foto: Cortesía Facebook

–¿Pasaste directamente de la oficina a escribir libros o pasaste por algún medio?

–Yo dejé de trabajar en oficinas en 1998, después de 22 años de diversos trabajos: Analistas de Costos, de presupuestos, Analista contable, de hecho trabajé en Empresas multinacionales, muy conocidas y un día dije basta, empecé a dar clases particulares y empecé a tener otros proyectos en mi cabeza. Estudié periodismo en la Escuela de Los Dos Congresos y me costó un montón. A nivel económico ni hablar  y a nivel social y también familiar. Fui modificando mi forma de vida y tuve lindas experiencias. En 2001 empecé a trabajar en colegios, dando materias contables y también en escuelas de periodismo, dando periodismo. Estoy a punto de jubilarme de la docencia, en los medios trabajé con Roberto Perfumo en Radio Splendid, donde cobré mi primer viático, una cosa inolvidable para mí, porque me fui a llorar al baño, previamente había colaborado en la revista Solo Fútbol, armando “equipos que dan risa” de eso tengo como mil equipos armados, que me gusta y juego con eso armando equipos con apellidos de animales, equipos de marca de automóviles, lo que se te pueda ocurrir y después trabajé en la producción en Radio Del Plata con Alejandro Fantino y Enrique Macaya Márquez, trabajé allí un año y con Fantino también hice producción de televisión en Mar de Fondo, después fui a Radio Colonia con Mauro Viale y Julio Ricardo. Hice programas propios de interés general, me gusta mucho hablar de sociedad y de economía.

–¿A qué edad te hizo el click en la cabeza y dijiste esto no es lo mío?

–Esto me pasó a los 38 años, que me puse a estudiar periodismo, pero la idea estaba de antes, lo que pasa que tenía una familia con hijos chicos a los que tenía que mantener. Yo trabajé en Unilever, Merck, Sharp and Donne. Empecé como cadete y terminé siendo encargado de Costos y Presupuesto en Stani Cadbury, pero un día me levanté y no fui más. No habla bien de mí quizás eso, pero la saturación que tenía era muy grande y necesitaba un cambio y ese cambio me costó sangre, sudor y lágrimas porque pasé a ganar menos de una tercera parte de lo que ganaba, me las tuve que rebuscar, trabajé también de remisero, di clases particulares, hasta que empecé en los colegios, pero no cambiaría nada de lo que hice, es más si volviera a vivir, no solamente comería más habas, sino que me dedicaría al periodismo y a la docencia porque me encanta. Enseñar y dejar algo.

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Si volviera a vivir, no solamente comería más habas, sino que me dedicaría al periodismo y a la docencia porque me encanta. Foto: Cortesía Facebook

–Volviendo a tu libro de música y deportes, ¿Cuál fue la anécdota que más te gustó y como hiciste para investigar cien años de relación entre una cosa y la otra?

Hay muchas anécdotas que valieron la pena, de muchos jugadores que grabaron discos y cantaban muy bien como Enzo Scifo o como el francés Jacques Fontaine, que fue cantante profesional y es el máximo goleador en la historia de los Mundiales. Con 13 goles en Suecia 1958. El caso de Cacho Castaña, que no sabía que había jugado en las inferiores de San Lorenzo como puntero derecho. El caso de Sting, que no solo fue profesor de música en un colegio, sino que enseñaba a los chicos a jugar al fútbol. Es un deporte que él ama. Hay muchísimos casos.

–¿Cuántas anécdotas metiste en libro y cuantas tienes preparadas para el tomo dos?

Para investigar cien años uno tiene que consultar mucha bibliografía, pero también contactos. Gente que te cuente cosas. Hay cosas que están publicadas en algunos lados, pero faltan los detalles, tratar de encontrar esos detalles que le dan realce a lo que escribís. También buscar los registros en discos y algunos videos de youtube como el de Marcelo Barticiotto, aquel jugador argentino que triunfó en Chile y fue el primero en cantar en el Festival de Viña del Mar y un tema propio. Algo bastante inédito para mechar la música y el fútbol. En el libro editado en España hay más de 200 casos, también hasta grupos musicales como “La 25” donde tres de sus integrantes fueron jugadores profesionales. Para el tomo dos ya ando en más de cien, pero hice un párate porque estoy con otros proyectos.

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