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Siete situaciones navideñas altas en carbohidratos y cómo evitarlas durante las fiestas

Se acercan las navidades, unas fiestas típicamente altas en carbohidratos. Pero no temas, te vamos a dar consejos para salir airosos de estas situaciones que pueden ser difíciles de gestionar.

Ciudad de México, 13 de diciembre (MaremotoM).- ¿No sabes cómo evitarás las tentaciones navideñas y todo el posible estrés que eso te va a causar durante las siguientes cuatro semanas? La comida y la bebida tienen un papel muy importante en las tradiciones navideñas y es normal preocuparse por no saber cómo seguir comiendo low-carb mientras todo el mundo está dándose festines altos en carbohidratos.

A continuación te describimos estas típicas situaciones navideñas altas en carbohidratos y te explicamos cómo gestionarlas gracias a los consejos que los expertos de Diet Doctor han compartido con nosotros.

  1. Cuando todo el mundo trae dulces a la oficina o a una fiesta navideña

Las fiestas navideñas están llenas de platos altos en carbohidratos muy tentadores. Por ello recomendamos que traigas tus propios platos low-carb, como chips de queso, galletas keto, o cualquier snack que te guste. Aunque en estas fiestas a veces es posible encontrar alimentos aptos para la dieta, como huevos cocidos, fiambres o quesos, no siempre es el caso, de modo que es preferible que traigas tus propios refrigerios low-carb. También es una buena opción comer un poco antes de ir para evitar quedarte con hambre.

  1. Cuando tus amigos insisten en que comas alimentos altos en carbohidratos

A medida que pierdes peso y ganas en salud, es habitual que tus amigos te digan cosas como “Estás estupendo/a, por comer un poquito no pasa nada” o “Date un capricho, ¡te lo has ganado!”.

Agradece estos comentarios, que al fin y al cabo se hacen con buena intención, pero intenta redirigirlos con un “Gracias, sí, es cierto que me he esforzado mucho y me siento muy bien, pero la verdad es que no quiero arriesgarme a que me siente mal la comida después. Adelante, tú disfruta de la comida, yo prefiero comer este queso que tiene tan buena pinta”.

  1. Cuando tu tía favorita o un amigo te dice: “Pero si te lo he cocinado solo para ti”.

De nuevo, agradece el gesto; enfócate en la relación que os une y resta importancia a los carbohidratos. Puedes decir algo como: “Eres muy amable, siempre me ha gustado mucho esta receta. ¿Por qué no la disfrutas tú y yo me quedo aquí a charlar contigo para ponernos al día?”.

También podrías sugerir cocinar una versión low-carb de la receta y hacer hincapié en lo bien que te sienta evitar comer azúcar y almidones.

  1. Cuando un plato especial es una tentación especial

Si sientes una conexión cultural o familiar con respecto a un plato en concreto en este momento del año, es posible que sientas que no estás celebrando o siendo parte de esta celebración. En ese caso, ¿por qué no pruebas a hacer tú una versión low-carb de los platos festivos que tanto disfrutas? Puedes consultar nuestra colección de recetas festivas para inspirarte.

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Otra opción es no hacer de la comida el centro de atención, sino centrarte en tus tradiciones favoritas que no estén relacionadas con la comida.

  1. Cuando estás enfermo y te apetece comer carbohidratos

Los antojos de carbohidratos suelen aumentar cuando estás enfermo o resfriado o te sientes triste, ya que tu capacidad de decisión disminuye y pueden aumentar tus ganas de comer carbohidratos. Sin embargo, te aseguramos que no necesitas carbohidratos para curarte.

De hecho, podría ser mejor opción ayunar y dejar descansar el sistema digestivo y tomar sorbos de caldo, té o agua caliente. Alimentos low-carb como los huevos revueltos pueden ser muy reconfortantes.

  1. Cuando sientas la “depresión” o “nostalgia” de invierno

Los antojos de alimentos altos en carbohidratos pueden aumentar cuando uno se siente triste o nostálgico, que es algo muy común durante las navidades.

Conviene saber que comer carbohidratos te da subidón de azúcar momentáneo y es muy probable que después te encuentres mal, tanto a nivel físico como emocional. En lugar de sucumbir ante estos antojos, prueba a dar un paseo o haz una actividad que te permita obtener luz extra. Las luces artificiales también pueden ayudar, así como escuchar música, bailar o conectar con otras personas. Sé amable contigo mismo y asegúrate de tener a mano opciones de comida bajas en carbohidratos que te gusten, ya que sabes que cuando te sientes un poco alicaído cuesta más comer saludable y mantenerse en la dieta.

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Los antojos de alimentos altos en carbohidratos pueden aumentar cuando uno se siente triste o nostálgico. Foto: Cortesía
  1. Cuando decides salirte del plan

Al final has acabado comiendo galletas o un postre navideño y te preguntas qué vas a hacer ahora. La respuesta es, ¡vuelve a la dieta en cuanto puedas! Deshazte de las sobras (puedes dárselas a tus compañeros de trabajo) para evitar tentaciones.

Para muchas personas es fácil volver a la alimentación low-carb pero, si no es tu caso, aquí te dejamos unos consejos:

Bebe agua y caldo de huesos salado.

Empieza comiendo muy bajo en carbohidratos durante al menos dos o tres días después de haber comido en exceso durante las fiestas.

Come más proteína para evitar sentir hambre y reducir el retorno de los antojos. Planifícate bien para comer tres comidas altas en proteína al día, low-carb o keto, hasta que vuelvas a sentir los niveles de hambre habituales.

No intentes hacer un ayuno después de las vacaciones para compensar los festines navideños, ya que suele ser demasiado. Simplemente vuelve a comer low-carb o keto en cuanto puedas.

Fuente: Diet Doctor / Original aquí.

 

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