Juana Ines Dehesa

Somos una sociedad tan heteropatriarcal, que la discusión feminista nos ha pasado de largo: Juana Inés Dehesa

¡Ping! (Océano), la nueva novela de Juana Inés Dehesa, quien vuelve a examinar con humor y ojo clínico el papel de las mujeres de su generación, en un momento en el que se replantean la idea que heredaron de ser madres, profesionales y figuras ejemplares.

Ciudad de México, 9 de marzo (MaremotoM).- Susana tiene una exitosa carrera como asesora política. Está lo que se llama bien casada con Andrés, aunque no fue muy consciente de cómo llegó a ese punto. Se embarazó y se hizo prometer a sí misma que volvería a su trabajo una vez terminada la incapacidad. Sin embargo, el cuidado no de uno sino de dos bebés le absorbió el tiempo y la energía lo suficiente como para impedir su regreso a la vida laboral activa, aunque tampoco le molestó quedarse en casa y ver crecer a sus gemelos.

Esa es la sinopsis de ¡Ping! (Océano), la nueva novela de Juana Inés Dehesa, quien vuelve a examinar con humor y ojo clínico el papel de las mujeres de su generación, en un momento en el que se replantean la idea que heredaron de ser madres, profesionales y figuras ejemplares.

¿Para hacer una novela hay que tener una tesis antes? No, seguramente no, pero hay que hacerse preguntas y eso es lo que hace esta novelista, ensayista, editora y comunicadora.

Es autora de Socorro (pero me dicen Coco) y del ensayo Treintona, soltera y fantástica.

“Es una novela que lleva muchos años cocinándose. Ha tenido muchas encarnaciones y lo último lo saqué en la pandemia. La situación política de México tuvo que aparecer en la historia, donde hay una conversación en la que me interesaría participar. Es una novela muy larga”, dice Juana Inés Dehesa, autora de ¡Ping!.

Aquí pareciera ser que no hay mujeres políticas. “Uno puede hacer una lista de mujeres, Patricia Mercado, Tere Vale, Margarita Zavala, pero siempre he estado obsesionada con la clase media mexicana y siempre las mujeres han estado puestas de lado. No se han querido involucrar en la discusión de género. Somos una sociedad tan machista, tan heteropatriarcal, que la discusión feminista nos ha pasado de largo”, afirma.

“Es probable que por la iglesia, por las costumbres, por el uso de la sociedad mexicana. Es necesario establecer diálogo con las mujeres de México”, agrega.

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La modernidad va por un lado, el feminismo por otro y la sociedad mexicana ausente de esos lugares. “La modernidad, ¿para qué quieres la modernidad si existe la edad media? Para mí es fascinante pensar que hay un enorme sector de la sociedad mexicana que piensa que el porfiriato es muy agradable para vivir. Lo que les gusta es lo que han visto toda la vida y no lo quieren cambiar”, dice.

La modernidad va por un lado, el feminismo por otro y la sociedad mexicana ausente de esos lugares.

“No ha habido alguien que logre aglomerar todo ese discurso. Cuando empezaron a darse los primeros disturbios en la UNAM, la comunidad reaccionó diciendo que no podían hacer nada dentro de la universidad. ¿Cómo estamos más angustiados por las estatuas que por pensar en las mujeres que no les hemos dejado nada? En mi novela, Susana tiene una vida muy marcada por su género y su hija también”, agrega.

Juana Ines Dehesa
¡Ping!, editada por Océano. Foto: Cortesía

Para las mujeres, el trabajo se ha triplicado en la pandemia. No hay vacaciones. No hay descanso. “Esta es una crisis que ha pegado a las mujeres, en países además muy desarrollado. En Canadá, por ejemplo, las mujeres tienen mucho más miedo a ser violentadas durante la pandemia. En México, ha pasado algo que está en la novela y es que la clase media ha descubierto que trapear es muy difícil. Es una friega limpiar: la clase media mexicana ha descubierto que es un trabajo infame, salvaje y que además nos damos el lujo de pagarlo mal. Todo eso lo quise meter y me interesa saber qué va a pasar”, dice Juana.

Juana Ines Dehesa
Yo quiero que todos nos sentemos a dialogar. Foto: Cortesía

“Yo quiero que todos nos sentemos a dialogar. Mis personajes siempre están sentados a la mesa discutiendo. Es una novela llena de tensión porque así siento que está México”, expresa.

Para la escritora, todo se puede resolver hablando y escuchando. “Me gusta esta idea de pensar en una problemática, revestirla con personajes y soltarlos. Fui construyendo a Susana, la voz de la mamá, que es muy importante. La suegra, un personaje femenino que me parece muy interesante que tenía que fingir que no estaba a cargo de todo, pero sí estaba a cargo”, expresa.

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