María Baranda

“Soy rápida, impaciente y me gusta jugar, de eso va la literatura para niños”: María Baranda

La autora de Diente de león y Marte las princesas voladoras acaba de ganar la quinta edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil. Se entrega el 3 de diciembre en la FIL Guadalajara.

Ciudad de México, 21 de septiembre (MaremotoM).- María Baranda acaba de ganar la quinta edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil. Es un galardón a la trayectoria para esta creadora que ha hecho muchas cosas, una de las cuales ha sido acercarse al público infantil, con una seriedad y al mismo tiempo un humor muy notables.

La entrega de la décima quinta edición del galardón se realizará el 3 de diciembre, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a esta escritora cuyos personajes “retratan la complejidad humana con sus claroscuros, acompañan al lector y reivindican el lugar de los niños y las niñas en la sociedad”.

María Baranda
María Baranda, quien además de este gran reconocimiento recibirá 30 mil dólares, es una de las representantes más sobresalientes de la literatura para niños, niñas y jóvenes. Foto: Facebook

María Baranda, quien además de este gran reconocimiento recibirá 30 mil dólares, es una de las representantes más sobresalientes de la literatura para niños, niñas y jóvenes.

Ha dedicado gran parte de su trayectoria a la poesía y a la literatura para niños, niñas y jóvenes. Algunos de los ejes que cruzan su obra son las dificultades que deben sortear los niños para vivir en un mundo mejor, las condiciones sociales a las que se enfrentan en sus vidas y las diferencias que los distinguen como individuos. De ahí su libro Diente de león que sucede en el México rural atravesado por la guerra del narcotráfico, en donde unos niños aprender a sobrevivir en situaciones extremas ayudados por la amistad y la fuerza de las palabras.

Su libro Marte y las princesas voladoras, habla de cómo el ser diferente hace especiales a los niños ante los ojos de los demás. La exploración del territorio de las emociones lo desarrolla en sus libros de poesía, como en Digo de noche un gato, en donde los poemas hablan del mundo íntimo e imaginario que se tiene en la infancia.

Las preguntas esenciales, necesarias, que la poesía otorga, el ¿quién soy? o el ¿qué hago aquí?, surgen también como hilo conductor en su libro ¿Quién necesita amigos?, dirigido a los primeros lectores. La amistad como fundamento, con todas sus posibilidades de acercamiento y de libertad, son expuestas a través de diversas preguntas que los protagonistas exponen a lo largo de la historia.

Otros libros para niños son Tulia y la tecla mágica (Ediciones Castillo, 2001), Silena y la caja de secretos (Ediciones SM, 2003), Arrullo (El Naranjo, 2006), Invisible (Norma, 2006), Sol de los amigos (El Naranjo, 2010), La casa del dragón y otros poemas de horror (Ediciones SM, 2014), La enorme nada (FCE, 2016), Un ajolote me dijo…(Ediciones Castillo, 2017), Máquinas imaginadas (Planeta, 2017) . Y de poesía se encuentran Fábula de los perdidos (1989), Moradas imposible (1997), Dylan y las ballenas (2003), Ávido mundo (2005), Ficticia (2006), Arcadia (2010) y Teoría de las niñas (2018).

María Baranda
Su libro Marte y las princesas voladoras, habla de cómo el ser diferente hace especiales a los niños ante los ojos de los demás. Foto: Facebook

–¿Cómo es escribir para niños, María Baranda?

–Escribir para niños es una delicia. Si no les gusta tu historia o el poema, enseguida te cierran el libro. Los libros tienen que ser más lúdicos, más cortos, es un aprendizaje para mí como autora estar en los libros para niños.

–¿Qué ha significado este premio para ti?

–Una alegría inmensa, sobre todo por la gente que me precede. Desde Juan Arias a María Teresa Andruetto, Graciela Montes, hay tantos a quienes yo admiro, que siento que me hicieron un lugarcito ahí, junto a ellos. Son muchos años que estoy escribiendo y me da gusto que hayan reconocido mi trabajo. Los libros que se tomaron en cuenta fueron Diente de león, Marte y las princesas voladoras, ¿Quién necesita amigos?, Digo de noche un gato y uno que se llama El vuelo y el pájaro o cómo acercarse a la poesía, que es un ensayo mío, está dedicado a los bibliotecarios, a los mediadores de lectura, precisamente para acercar el fenómeno poético a las aulas.

Te puede interesar:  "El libro debe llegar al lector", dice Tomás Granados, nuevo director de Siglo XXI
María Baranda
Los niños siempre quieren establecer un diálogo contigo. Foto: Facebook

–¿Te acercas a los niños por los libros y también eres educadora?

­–Soy un poco las dos cosas. Con los niños charlo mucho, les hago un montón de preguntas, a los niños hay que escucharlos. ¿Qué les gusta? ¿Qué les da miedo? Los niños siempre quieren establecer un diálogo contigo. Ellos tienen esta cuestión de la sorpresa y la curiosidad. Todos estos son detonadores para acercarse a ellos.

–Ellos son los lectores del futuro

–Es cierto. Se les da muy poca atención en los medios a la literatura juvenil e infantil, pero desde mi punto de vista es fundamental. Desde los cero años, casi desde el vientre materno, hay que ponerle atención a los niños. Ahora hay grandes programas, la Secretaría de Educación está enfocando el tema de la lectura para empezar y le está dando más importancia. Es el inicio.

María Baranda
La paciencia y la impaciencia no son los míos. Foto: Facebook

–¿Es la imaginación o la paciencia a la hora de escribir para niños?

–Yo diría el juego. Como soy una persona impaciente es una palabra que me molesta. La paciencia y la impaciencia no son los míos. Soy rápida, impaciente y me gusta jugar, de eso va la literatura para niños. El lenguaje se tiene que poner en juego de otra manera.

–¿Se vende la literatura para niños?

–Sí y creo que los libros para niños no compiten con los videojuegos. Estos dispositivos digitales pueden ser maravillosos, pero los libros impresos siempre se venden. El libro objeto sigue siendo importante para ellos, a cualquier niño les gusta que le cuenten una historia o le lean un poema.

–¿Tú tienes hijos, María?

–Sí, tengo dos hijos maravillosos. Con ellos empecé a contar historias y eran mis jueces más estrictos. Ahora ni caso me hacen, estoy en espera de mis nietos si algún día llegan. De todas maneras le escribo a esos niños pequeños y me estoy colmando de eso también.

–También escribes poesía para adultos

–Sí, es como si yo fuera bipolar. Tengo una parte que es muy mía, la de libros para adultos, que me alimenta muchísimo, estoy terminando un libro de poemas largo, que me ha llevado mucho tiempo. Tengo el lado que escribe para niños. Aunque son dos lados contrarios, para mí es lo mismo.

–¿Qué temas tocarás en ese poema largo?

–La muerte de mi madre. Tiene que ver con eso. Un acompañamiento para esos momentos y yo le venía huyendo porque es un tema muy manido, es complicado cómo acercarse. En mi caso fue que llegó otra muerte, un poco más lejana, y me permitió hablar de la muerte de mi madre, una tapó a la otra y eso me dio la distancia. Es muy difícil ver cuando están los sentimientos tan a flor de piel.

–¿La poesía no puede ser un poco de consuelo?

–Sí, claro. La literatura es como una tabla de salvación. La poesía, que fue cómo empecé cuando tenía 14 años, nunca me ha soltado. Sí lo veo así, si la poesía no es algo muy necesario no es para mí.

Comments are closed.