Berta Kolteniuk

Soy una investigadora de la pintura y una pintora en resistencia: Berta Kolteniuk

“Mis círculos pertenecen a las células. Me gustaba mucho que se hicieran esas formas. Veía que los círculos se juntaban o se separaban. Como lo hago de manera horizontal, crean formas aleatorias que de pronto me recordaban a formas biológicas. Mi imaginario era que era la creación de la naturaleza. La imagen de lo micro a lo macrocósmico, son los pensamientos que siempre tengo”, afirma.

Ciudad de México, 14 de marzo (MaremotoM).- Le digo a Berta Kolteniuk que su punto me hace acordar a la japonesa Yayoi Kusama. Aquella por excesos y ésta por un punto que se diluye con muchas palabras y presencias en un azul intenso.

Se ríe y le parece curioso que lo mencione. “La cuestión de los círculos siempre estamos trayéndolos a los artistas. Yo empecé a derramar pintura y empecé a derramarla de manera central, como si fueran círculos”, dice la pintora, que el 12 de marzo inauguró en la sala Salvador Novo del Museo de la Ciudad de México (Pino Suárez # 30, Centro Histórico), su reciente trabajo en pintura, escultura e instalación.

“Mis círculos pertenecen a las células. Me gustaba mucho que se hicieran esas formas. Veía que los círculos se juntaban o se separaban. Como lo hago de manera horizontal, crean formas aleatorias que de pronto me recordaban a formas biológicas. Mi imaginario era que era la creación de la naturaleza. La imagen de lo micro a lo macrocósmico, son los pensamientos que siempre tengo”, afirma.

Acerca de Ese pequeño punto azul, como se llama la exposición, es una reflexión sobre el mundo en el que vivimos, una visión del planeta desde el espacio, como ese pequeño punto azul que orbita en el universo.

“Somos todos pequeñas criaturas que habitan un planeta generoso en naturaleza, que nos da vida y es nuestro único hogar posible, el planeta que debemos cuidar. La pandemia, nos ha puesto a todos en el mismo nivel de incertidumbre y afectación, sin importar el lugar, la geografía, la condición social o racial, es una conciencia que nos ha unido en medio de una realidad compleja”, es el texto de la presentación.

“¿Cómo puede existir la pintura sin soporte? Empecé a hacer interacciones con las piezas en esculturas que se convierte en una materia que puedo manipular, se van creando formas, invité a una bailarina, hice un video, soy una investigadora de la pintura. La pintura no es una imagen, es materia y debe ser vista de manera presencial”, afirma.Berta Kolteniuk

Todo viene de Jackson Pollock, que fue alumno de David Alfaro Siqueiros, “luego Pollock empieza con el trabajo del dripping, con la pintura que va cayendo, fruto de un trabajo interior maravilloso y mi trabajo se conecta, aunque no directamente. Yo lo derramo en volumen, como una acción más corporal, un poco más meditativa y de conexión con la materia. Todo es mucho más lento, es un momento ritual hasta que se conforma la pieza”, explica Berta.

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La pieza que se conforma no es totalmente arbitraria, “uno empieza a tener mayor control en la materia. Tiene que ver con el fluir de la materia y con que sucedan las cosas”, afirma.

Actos infames como por ejemplo la muerte de George Floyd en Estados Unidos, motivó a la artista a realizar la obra “I can’t breathe”, que consiste en una instalación de 54 paneles pequeños de diferentes tonos de azul, pintados al óleo, con un horizonte blanco colocado a distintas alturas, para generar un ritmo con la idea de un respiro, era como pintar el aire, el cielo en todos los tonos posibles. Estarán colocados sobre unas pequeñas repisas, en hileras de tres, formando una longitud de 7 metros, para que el espectador lo camine.

Berta Kolteniuk
Pangea, de Berta Kolteniuk. Foto: Cortesía

“Pangea”, título de otra pieza, realizada con pintura acrílica derramada sobre un bastidor con tela de casi dos metros, está hecha con una paleta cromática de colores sutiles, los tonos más bajos posibles que dan una vibración fría en relación al blanco. Es una referencia a la fragilidad de la vida.

“Estudié en San Carlos, produje en México, me fui a vivir a los Estados Unidos. Ahí vino el primer cambio de mi obra. Hice la exposición llamada Antártica, cuando se empezó a hablar el cambio climático. La serie de piezas fue hecha con yeso derramado. En 2004 regresé a México”, cuenta.

La impresión de la nieve la hizo conectarse con su padre ya fallecido. El cambio de las estaciones lo vivió en Washington, algo que no había experimentado en México. “Toda esta manifestación del ciclo de la vida, cuando ves a una mata saliendo pequeña de la nieve, ya sabes que va a venir la primavera. Fue una investigación cromática, empecé a hacer pintura de óleo”, agrega.

Berta Kolteniuk ya está harta cuando escucha decir que ha muerto la pintura. Ella es ante todo “una pintora en resistencia”

“La pintura no ha muerto, la estoy repensando, reconfigurando, poder explorar en otros campos, pero mi raíz siempre es la pintura”, afirma.

Berta Kolteniuk
Soy una pintora de resistencia. Foto: Cortesía

La pieza central, y que da nombre a la exposición, es una escultura interactiva que consiste en una esfera cubierta con tiras de pintura acrílica de color azul y estará colocada al centro de la sala, sobre una tarima de madera donde el espectador tendrá la oportunidad de hacerla rodar de un lado al otro. Una pequeña acción puede tener mayores repercusiones.

“Mi trabajo se encuentra dentro del contexto de la pintura expandida. Investigo la pintura misma y su campo de acción dentro y fuera del bastidor explorando el espacio hacia lo tridimensional. Mi interés y asombro por la naturaleza me han llevado a investigar sobre el origen de la vida, las formas biológicas como las células, animales, plantas o planetas, de lo micro a lo macro cósmico”, ha dicho Berta.

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