Juan Carlos Aldir

“Todos somos seres complejos y hay un montón de situaciones que nos afectan”: Juan Carlos Aldir

Donde empieza la noche, de Juan Carlos Aldir, funciona como el espejo de una realidad donde nos miramos y nos atrevemos a preguntar qué haríamos en tal o cual circunstancia.

Ciudad de México, 26 de septiembre (Maremotom):- Leer Donde empieza la noche (Planeta), de Juan Carlos Aldir, a veces da miedo, a veces da rabia. Es una novela que transcurre mayormente en la noche mexicana, con elecciones presidenciales próximas, con el narcotráfico a todo lo que da, con los medios de comunicación cooptados.

Cuando tenemos un poder necesariamente lo ejercemos, eso es también lo que quiere decir el escritor, quien no sabe qué haría exactamente él en diferentes situaciones que le toca vivir al periodista Bruno Dorantes, quien verá su mundo volverse un infierno tras robarle una bolsa con dinero a un hombre acribillado.

“Yo tendría miedo, porque sé que ese dinero es de alguien”, dice Juan Carlos Aldir, aunque no asegura qué acciones tendría, en un México manchado por sobornos, negocios ilícitos y perversiones sexuales.

¿De quién es la mano negra detrás del poder en México? ¿Cuántas cabezas tiene? Donde empieza la noche se sumerge de lleno en estas preguntas para pintarnos una realidad tan brutal como honesta.

Juan Carlos Aldir
Una novela que da miedo y rabia. Foto: Cortesía

–¿Es la noche lo que ha llevado a escribir esta larga novela?

–Tiene razón en un sentido, para poner el título de una novela, siempre me cuesta mucho trabajo los títulos, barajé muchas posibilidades. No fue sino hasta encontrarme con una cita de Roald Dahl que hallé el título. “Había este gran acantilado y más allá no había más que oscuridad. El sol brillaba en el campo por donde yo corría, la luz del sol se detenía en seco al borde del acantilado y más allá solo había tinieblas. Ahí debe ser donde empieza la noche”. Entonces descubrí el título para mi novela, porque con los personajes pasa un poco lo mismo, está ese contraste de la luz, de lo conocido y todos los que cuentan llegan a una especie de acantilado donde no hay luz, entran en un territorio desconocido. La noche tiene mucho que ver, como lo desconocido, de algo que no se puede prever.

–En la noche pasan las situaciones relacionadas con el sexo que hay en esta novela

–Sí, la mayoría. La noche está muy relacionada con la exploración, la de la sexualidad.

–¿La sexualidad y el poder qué relación tiene para usted y para Bruno Dorantes, su personaje?

–En la novela se explora la sexualidad desde distintas formas. El poder, utilizando la sexualidad como método de control, es una de ellas y también está el simple deseo, del goce, del placer y hay una manifestación de amor. La sexualidad está utilizada como una herramienta de poder, no sólo a partir de Bruno Dorantes, sino en Sandra, en Leonardo…es un late motiv que está en toda la novela.

Juan Carlos Aldir
La sexualidad está utilizada como una herramienta de poder. Foto: Facebook

–Me dio un poco de miedo la novela

–Yo quiero hablar del poder desde ahí, no imagino el poder como una entidad o un Gobierno que hace lo que quiere. Una serie de relaciones, de vínculos, entenderlo como un entramado de influencias, así veo al poder. Las personas y los personajes se influyen recíprocamente. A partir de influir a quien tengo en mi entorno. Todos en algún nivel tenemos esa posibilidad de influir para que las cosas pasen como yo quiera. Si puedo manipular, si puedo forzar o engañar para cumplir mis deseos, también lo pueden hacer los demás. Por eso el enemigo está en cualquier parte. Ese es un poco la perspectiva del poder que la novela maneja. Para explicar la novela en términos simples y para poder generar eslóganes de venta hay que generar ciertas frases, pero para mí es importante la caracterización del poder, todos podemos ser poderosos sobre alguien y también somos susceptibles para ser gobernados por otros en otras circunstancias. Puede ser un dictador poderoso y en su casa no tener el mínimo poder.

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–¿Cómo está yendo la novela, tiene mucho interés en la gente?

–Esa es la percepción que tengo yo. En este instante no me preocupa muchísimo saber si tiene éxito en términos prácticos. Para mí el éxito es estar conversando con usted acerca de la trama, de los personajes, poder profundizar sobre ella.

–Usted habla de Bruno Dorantes, un periodista de segunda…

–Yo no lo califiqué de segunda, ha sido la editorial. Puedo ser un periodista que tiene muy potentes valores éticos y trato de mostrar esa verdad, eso que considero la versión correcta, pero también soy un ser humano y el medio para el que trabajo tiene agenda. Todo eso nos modifica. Todos somos seres complejos y hay un montón de situaciones que nos afectan.

–Hay como una especie de juicio moral sobre Dorantes, él roba una bolsa con dinero a un hombre acribillado

–Pero eso no lo roba por ser periodista, eso lo roba por ser Bruno. Yo no me robaría esa bolsa de dinero, pero no por ética, sino por miedo, porque sé que ese dinero tiene dueño. Hay muchas circunstancias que no sé cómo obraría. Lo que me interesa es que el lector pueda confrontarse en ese sentido. ¿Qué haría yo en una circunstancia análoga? Eso es lo que forma la vida, las decisiones que tomamos a cada momento.

–Habla de las sectas sexuales y pasó hace poco lo de la secta NXIVM

–En mi defensa diré que la novela la terminé a finales del 2015. No conocía a la secta. Lo que planteo no tiene ningún vínculo con la secta NXIVM. El nacimiento de la Cofradía de Eros en mi proceso creativo, literario, tiene que ver con Natalia Pizarro, cuando ella tiene un montón de poder, quiere cumplir con los deseos y tiene la posibilidad a partir de construir un grupo para explorar y vivir esa sexualidad fuera de la línea habitual. Es una manera de ejercer el poder y de poder construir a partir de mis deseos una realidad concreta.

–¿Es peligroso vivir en México?

–No me gusta verlo de ese modo. Vivo en la Ciudad de México, desde siempre y creo que se puede vivir tranquilamente tomando precauciones. Uno no tiene por qué sentirse amenazado.

–¿Qué valor le da a la opinión de los lectores sobre esta novela?

–Creo que la recomendaría leer por dos razones. La novela enganchará al lector, mantendrá el interés y el lector se meterá en la piel de los personajes. Por otro lado, hay otro aspecto que tiene que ver con que el lector se sacuda, que no se asuste sólo por asustarse, sino que se enfrente a sus propios valores, a sus convicciones.

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