Haruki Murakami

Tokio Blues, de Haruki Murakami, celebra los 50 años de Tusquets Editores

La obra más exitosa de Haruki Murakami, ahora en tapa dura. Una conmovedora historia sobre la juventud, los primeros amores y el dolor que implica el paso a la madurez.

Ciudad de México, 6 de enero (MaremotoM).- Como si vinieran los Reyes Magos, junto con la rosca y el café (en mi caso es el mate), llega un regalo inesperado: Tokio Blues, un libro en tapa dura, con otra portada (esta es una mujer con los brazos dados vuelta, en una imagen de Getty Images), celebrando lo que son nada más ni nada menos que los primeros 50 años de Tusquets Editores.

No es difícil olvidarse de esa historia de Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, que escucha una vieja canción de los Beatles que le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de los ‘60.

Con una mezcla de melancolía y desasosiego, Toru recuerda entonces a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor y único amigo de la adolescencia, Kizuki. El suicidio de éste distanció a Toru y a Naoko durante un año, hasta que se reencontraron e iniciaron una relación íntima.

Ese fue el conocimiento y la popularidad de Haruki Murakami, ese que siempre aparece en las discusiones sobre el Nobel, como si realmente importara un premio luego de escribir ese libro o por supuesto después de dar a conocer Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, que es mi libro favorito del autor.

Es uno de los autores de Tusquets, siempre los lectores en español veremos esos libros negros con que Haruki aparece en nuestras vidas, como si fuera un amigo a contarnos la próxima historia.

Nació en Kioto, Japón, el 19 de enero 1949, pero vivió la mayor parte de su juventud en Kōbe. Su padre era hijo de un sacerdote budista. Su madre, hija de un comerciante de Osaka. Ambos enseñaban literatura japonesa.

Estudió literatura y teatro griegos en la Universidad de Waseda (Soudai), en donde conoció a su esposa, Yoko. Su primer trabajo fue en una tienda de discos. Antes de terminar sus estudios, Murakami abrió el bar de jazz “Peter Cat” en Tokio, que funcionó entre 1974 y 1982.

En 1986, con el enorme éxito de su novela Norwegian Wood, abandonó Japón para vivir en Europa y América, pero regresó a Japón en 1995 tras el terremoto de Kōbe, donde pasó su infancia y el ataque de gas sarín que la secta Aum Shinrikyo (La Verdad Suprema) perpetró en el metro de Tokio.

Luego, Murakami escribió sobre ese episodio en Underground, una obra rara en su producción, donde incursiona en la no ficción y se vuelve una especie de periodista para narrar la violencia absurda que quitó la vida a una decena de personas en el metro de la capital japonesa mediante.

“Me gustaría que durante la lectura de este libro prestasen atención a las historias de la gente. Antes de eso quisiera que imaginaran lo siguiente: es 20 de marzo de 1995. Lunes. Una mañana agradable y despejada de principios de primavera. El viento aún es fresco y la gente sale a la calle con abrigo.

Así que usted se ha despertado a la misma hora de siempre, se ha lavado la cara, ha desayunado, se ha vestido y se dirige a la estación del metro. Sube a un tren lleno, como de costumbre, camino de su puesto de trabajo. Una mañana como muchas otras. Uno de esos días imposible de diferenciar en el transcurso de una vida, calcado a muchos otros, hasta que cinco hombres clavan la punta afilada de sus paraguas en unos paquetes de plástico que contienen un líquido extraño”, explica el autor de La peregrinación del chico sin color en el prólogo.

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Entre 1996 y 1997, Murakami reunió 60 testimonios de familiares y sobrevivientes y la obra se convirtió en un éxito que agotó 270 mil ejemplares en sólo dos meses. Luego, para la edición inglesa, añadió los testimonios de algunos miembros y ex miembros de la secta para desentrañar los motivos que condujeron a aquel atentado.

Haruki Murakami
Tokio Blues, de Haruki Muraami. Foto: Cortesía

Haruki Murakami declaró en una entrevista a El Cultural que “Hacía sol y estaba viendo un partido de béisbol una tarde de abril. De repente, fue como si me hubiera caído un rayo y supe con toda claridad que sería escritor”.

A su imaginación y a su disciplina (se levanta a las 4 de la mañana para hacer sus novelas) le debemos eso surrealista que aparece en nuestros días, con ciertos toques de reminiscencias, con esos flashbacks que nos llevan a un lugar desconocido para otros, pero bien conocidos para nosotros.

Haruki Murakami
De repente, fue como si me hubiera caído un rayo y supe con toda claridad que sería escritor. Foto: Cortesía

Amante de la cultura popular, amante del béisbol, alguien que no lee periódicos, poco interesado en los medios de comunicación, Haruki sólo se dedica a la literatura y a ser una persona “realista y razonable”.

Este regalo de reyes ha sido realmente excepcional, pues nos ha llevado a reencontrarnos con uno de nuestros escritores favoritos de quien recordamos su hermosa Tokio Blues:

“- Tus problemas no tienen por qué durar toda la vida. -Posé mi mano en su espalda -. Algún día acabarán. Y cuando todo haya terminado, bastará con que reconsideremos el asunto. Bastará con que pensemos qué debemos hacer a partir de entonces. Y ese día tal vez seas tú quien me ayude a mí. No tenemos por qué vivir haciendo balance. Si tú ahora me necesitas a mí, me utilizas sin más. ¿Por qué eres tan terca? Relájate. Estás tensa y por eso te lo tomas así. Si te relajas, te sentirás más ligera.

– ¿Por qué dices eso? -La voz de Naoko sonó muy seca.

Al oírla, comprendí que acababa de pronunciar las palabras equivocadas.

– ¿Por qué? -repitió Naoko con la vista clavada en el suelo-. Si te relajas, te sientes más ligero, eso también lo sé yo. No hace ninguna falta que me lo recuerdes. Pero si ahora me relajo me haré pedazos. Desde hace tiempo he sido incapaz de vivir de otra manera, y todavía lo soy. Si bajara la guardia, aunque fuera por una sola vez, seré incapaz de recomponerme a mí misma. Me haría pedazos y éstos volarían como un soplo de viento. ¿Cómo puede ser que no lo entiendas? ¿Cómo puedes decir que cuidarás de mí si no comprendes eso?” (Tusquets Editores)

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