UN AÑO LITERARIO Y 25 LIBROS QUE DEBERÍAS LEER

Hay noticias literarias a lo largo de un año que no ha tenido nada de literario (salvo los diarios de la pandemia de los escritores, que es mejor releer a Proust o a Kafka, que detenerse en esos apuntes de la desesperación).

Ciudad de México, 14 de diciembre (MaremotoM).- Hay noticias literarias a lo largo de un año que no ha tenido nada de literario (salvo los diarios de la pandemia de los escritores, que es mejor releer a Proust o a Kafka, que detenerse en esos apuntes de la desesperación).

Lo cierto es que en este 2020 para recordar toda la vida y para hacer de él un año de la rata (que de verdad lo es) y lamento por los muchos amigos que tengo nacidos bajo ese animal, pero este ciclo no ha hecho más que yo odie todavía más a ese cuadrúpedo con cara larga y chillidos que te vuelven loco, ha tenido peleas con los editores (la del Premio Nobel con su editorial en español), libros que han salido con todos los emperifollamientos de las editoriales y algunas nuevas lecturas de ejemplares viejos y que nos hacen finalmente lectores.

Como ese libro de Jorge Luis Borges y Alicia Jurado, Qué es el budismo, que ahora ha vuelto a reeditarse.

Qué es el budismo, de Alicia Jurado y Jorge Luis Borges (Lumen)

El libro no aportará contenido nuevo a los conocedores del budismo, pero sí una visión personal sobre el tema, que Borges pone en relación con la filosofía de Schopenhauer, las matemáticas de Cantor o la mitología judía. Procedente de una serie de conferencias, el texto exhibe su estilo inconfundible, lo que confirma que el trabajo de Alicia Jurado se limitó a las labores bibliográficas y de revisión.

La dependienta, de Sayaa Murata (Duomo Ediciones)

Con esta visión hilarante de las expectativas de la sociedad hacia las mujeres solteras, Sayaka Murata se ha consagrado como la nueva voz de la literatura japonesa.

El año empezó con el premio otorgado a la argentina María Gaínza, que no había podido venir por una enfermedad de la hija a la Feria Internacional de Guadalajara, a recibir el Premio Sor Juana. Parecía una previsión de todo lo que iba a hacer el 2020.

El premio fue para Luz Negra (Anagrama) y lamentablemente no la conoceremos todavía en México, porque luego de su reclamo y del otorgamiento, todo se cayó en el pozo de la pandemia y los viajes se vieron imposibilitados.

El unicornio, de Iris Murdoch (Impedimenta)

Una historia que combina con magistral eficacia la intensidad de la novela gótica y la fascinación del cuento de hadas. Una novela impresionante en la que Iris Murdoch explora las fantasías e indecisiones que gobiernan a todos aquellos que han sido condenados a una entrega apasionada, aunque sin esperanza.

Un lugar llamado Antaño, de Olga Tokarczuk (Anagrama)

Un lugar llamado Antaño, la tercera novela de Olga Tokarczuk, la consagró como una autora de imaginación desbordante y una voz fundamental de la literatura polaca contemporánea, y la lanzó internacionalmente, en un importante primer paso que desembocaría en dos premios concedidos en 2018: el Man Booker Internacional y sobre todo el Nobel.

Rotos, de Don Winslow (HarperCollins)

No importa cómo hayas llegado a este mundo, ¿llegas roto?

En estas seis inquietantes e intensas novelas cortas, Don Winslow regresa a los temas que se han convertido en su sello: el crimen, la corrupción, la venganza, la justicia, la pérdida, la traición, la culpa y la redención, para explorar el lado más salvaje pero también el más noble de la naturaleza humana.

Cuando nos enteramos del Premio Nobel al escritor austríaco, nacido en Griffen, hace 77 años, muchas fueron las discusiones en torno a su postura frente a las Guerras Balcánicas.

El autor fue duramente cuestionado por su apoyo a Serbia, con visita de Slobodan Milošević a la cárcel y por defender las políticas del llamado dictador, muerto por causas naturales en prisión, a la edad de 64.

Pero poco hemos hablado de su obra, que es en definitiva por la que le han dado el premio. Para todos aquellos interesados más en la literatura que en el transcurrir del mundo según con qué lente vea, Alfaguara ha sacado gran parte de la obra de Handke, con nuevas portadas y nuevos bríos.

Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez (Anagrama)

El lector encontrará en estas páginas casas cuyo interior muta; pasadizos que esconden monstruos inimaginables; rituales con fieros y extáticos sacrificios humanos; andanzas en el Londres psicodélico de los años sesenta, donde la madre de Gaspar conoció a un joven cantante de aire andrógino llamado David; párpados humanos convertidos en fetiches; enigmáticas liturgias sexuales; la relación entre padres e hijos, con la carga de una herencia atroz; y, de fondo, la represión de la dictadura militar, los desaparecidos y, más adelante, la incierta llegada de la democracia, los primeros brotes del sida en Buenos Aires…

El mentiroso, de Stephen Fry (Anagrama)

Adrian Healey nunca fue igual a los otros chicos. Para empezar, siempre sostuvo que “si nadie dice la verdad, las mentiras no son mentiras sino la norma, es decir, la verdad”. Y mintió alegremente todos los años que pasó en un exclusivo colegio privado –donde su amor imposible era el deseado Hugo Cartwright–, siguió mintiendo cuando lo expulsaron del colegio y se movió por los bajos fondos como chapero y camello y sus mentiras se volvieron grandiosas cuando ingresó en Cambridge.

A corazón abierto, de Elvira Lindo (Planeta)

A corazón abierto es una novela que recorre nuestro país a lo largo de un siglo de grandes cambios y encierra un homenaje a una generación, la de quienes permanecieron en España en la inmediata posguerra, aquellos que, sin queja ni lamento, se concentraron en sobrevivir.

Cuando te golpeo, de Meena Kandasamy (Malpaso Editorial)

La segunda novela de Kandasamy la ha situado en los altares de la novela contemporánea India.

Después de casarse con un conferenciante universitario, marxista y revolucionario en el sur de la India, la narradora se muda con él a una ciudad desconocida donde empieza su calvario. Su esposo la manipula para que le entregue las contraseñas de sus cuentas de correo electrónico, y le obliga a abandonar las redes sociales y acaba por controlar hasta su teléfono móvil. Mientras se suceden los golpes y las violaciones, su único refugio es la escritura, la que sucede en su cabeza, para evitar que él la descubra.

Soy un gato, de Natsume Soseki (Impedimenta)

“Soy un gato, aunque todavía no tengo nombre.”

Así comienza la primera y más hilarante novela de Natsume Soseki, una auténtica obra maestra de la literatura japonesa, que narra las aventuras de un desdeñoso felino que cohabita, de modo accidental, con un grupo de grotescos personajes, miembros todos ellos de la bienpensante clase media tokiota: el dispéptico profesor Kushami y su familia, teóricos dueños de la casa donde vive el gato; el mejor amigo del profesor, el charlatán e irritante Meitei; o el joven estudioso Kangetsu, que día sí, día no, intenta arreglárselas para conquistar a la hija de los vecinos. Escrita justo antes de su aclamada novela Botchan, Soy un gato es una sátira descarnada de la burguesía Meiji. Dotada de un ingenio a prueba de bombas y de un humor sardónico, recorre las peripecias de un voluble filósofo gatuno que no se cansa de hacer los comentarios más incisivos sobre la disparatada tropa de seres humanos con la que le ha tocado convivir.

La cucaracha, de Ian McEwan (Anagrama)

El arranque de la novela no dejará indiferente a ningún lector, porque es una reelaboración del famosísimo inicio de La metamorfosis, de Franz Kafka. Solo que aquí se invierten los términos y nos encontramos con una cucaracha que un buen día, al despertarse, descubre que se ha convertido en un enorme ser humano, concretamente en el primer ministro del Reino Unido, de nombre Jim Sams. Y resulta no ser la única cucaracha transformada en político que se mueve por las altas esferas.

Aborto en la escuela, de Kathy Acker (Anagrama)

Libro pionero y de culto, clásico moderno del feminismo rock que anticipó múltiples preocupaciones rabiosamente actuales, Aborto en la escuela, que ahora rescatamos con un prólogo esclarecedor y enciclopédico de Eloy Fernández Porta, sigue siendo un festín de inventiva y provocación, un fantástico (y fantasioso) cóctel molotov de sexo, política y teoría que hoy resulta más saludablemente inflamable que nunca.

Cuentos de escarnio, de Hilda Hilst (JUS)

Farsa barroca y obscena en torno a un sátiro sexagenario, fanático de los placeres carnales en todas sus disciplinas y modalidades. Al hilo de sus confesiones iremos conociendo a sus mujeres y sus camaradas, una jovial cofradía de pícaros para los que la búsqueda del placer es la más alegre de las fiestas y la más dichosa de las metafísicas.

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La isla de las mujeres del mar, de Lisa Lee (Salamandra)

Tras seducir a lectores y críticos de todo el mundo con El abanico de seda y Dos chicas de Shanghai, Lisa See vuelve a cautivarnos con La isla de las mujeres del mar, una bella e introspectiva novela sobre los lazos de amistad de dos jóvenes hanenyeo -mujeres buceadoras de la isla surcoreana de Jeju, cuya forma de vida ha sido reconocida por la Unesco como patrimonio de la humanidad- y las poderosas fuerzas, tanto naturales como históricas, que las rodean.

Sontag, de Benjamin Moser (Anagrama)

Intelectual pública, renovadora de la crítica, figura totémica: Susan Sontag retratada como nunca, en una biografía merecedora del Premio Pulitzer 2020

Esta es, sí, una biografía de Sontag: el paradigma de la intelectual pública en la segunda mitad del siglo veinte americano; la renovadora de la crítica, que abarcó y valoró (sin necesariamente nivelarlos) lo supuestamente «alto» y «bajo»; la figura totémica, tan intimidante como magnética, presente en todas las conferencias, y también en todas las portadas de las revistas: casi una marca registrada.

Sobrecubierta

El cuerpo (de la trilogía Cegador), de Mircea Cărtărescu (Impedimenta)

Presente y pasado se fusionan: el lúbrico Vasile, el muchacho que creció sin sombra en el pintoresco Bucarest del XIX; Maria, la niña a la que le crecen a la espalda unas alas de mariposa; el errático Herman, vigilante nocturno en cuyo piso cuelga un cuadro que contiene el universo entero; las borgianas alfombras cúbicas tejidas por la madre de Mircea, que ocultan secretos de Estado; la mística aparición del asombroso Hombre Serpiente, una encarnación del alma maravillosa de la antigua India; Mircea y su hermano desaparecido, Victor, acurrucados cada uno con la cabeza a los pies del otro, como el signo zodiacal de Piscis; los hombres estatua de una Ámsterdam grotesca y de cielos color rubí.

¡Alucina, mi vida con Frank Zappa!, de Pauline Butcher (Malpaso Editorial)

El cantante murió en 1993, pero Butcher tardó varios años más en desempolvar sus viejos diarios y darle forma a ¡Alucina! Mi vida con Frank Zappa, un libro repleto de anécdotas que permite una mirada desde cerca de un verdadero genio musical. La edición en español acaba de llegar a México y por gentileza de Malpaso Editores publicamos un capítulo a modo de anticipo. En “Cynthia Plaster Caster”, la secretaria recuerda la particular relación entre el músico y la dama que se hizo conocida por hacer moldes de yeso de los penes de las estrellas de rock.

Lo mejor que sé decir sobre la música, de Robert Walser, editorial Siruela

Los textos sobre música recogidos en este volumen revelan una vez más al genial autor suizo como un maestro de la sutileza, la polifonía y el permanente cuestionamiento vital.

“Cuando no escucho música, me falta algo, pero cuando la escucho es cuando de verdad me falta algo. Esto es lo mejor que sé decir sobre la música”. Para Robert Walser, la música no fue solo algo bello y auténtico, sino también algo increíblemente subversivo que, en cuanto distinto al lenguaje, se oponía a la limitación de las convenciones. De ahí que su obra refleje una gran afinidad con los más variados universos sonoros y su estilo despliegue un muy medido tempo y unas lúdicas cabriolas rítmicas. Los relatos, poemas y textos en prosa aquí reunidos presentan estampas y reflexiones de una asombrosa lucidez sobre el arte musical y los más distinguidos compositores, intérpretes y obras. Pero Walser no sería Walser si su idea de la música no reflejara además su genuino rechazo a cualquier tipo de pompa o exclusividad, potenciando en cambio las facetas más cómicas y cotidianas de ese gran arte que, “con una suave tristeza”, amó siempre por encima de todas las cosas.

Todo arde, de Nuria Barrios (Alfaguara)

¿Hasta dónde es capaz de llegar una yonqui por salvar a su hermano? ¿Dejará que lo maten si él pone en peligro su consumo? Y ¿hasta dónde es capaz de llegar Lolo para salvar a su hermana, que se hunde en el abismo? ¿Arriesgará su propia vida?

Todo arde habla de lo que significa la familia, de la fina línea que separa la normalidad del desastre y del rastro de luz que deja siempre el amor.

Quijote, de Salman Rusdhie (Planeta)

Inspirado por la obra de Cervantes, Sam DuChamp, un escritor mediocre de thrillers de espías, crea el personaje de Quijote, un viajante de productos farmacéuticos que vive obsesionado con la televisión y que está enamorado platónicamente de una estrella de la pequeña pantalla. Junto con su hijo (imaginario) Sancho, Quijote se embarca en una aventura a través de Estados Unidos para probar que es merecedor de la mano de su doncella, enfrentándose a todo tipo de peligros, desde ciberespías rusos hasta racistas violentos, e incluso a la amenaza del fin del mundo.

Alegría, de Manuel Vilas (Planeta)

El éxito desbordante de su última novela embarca al protagonista en una gira por todo el mundo. Un viaje con dos caras, la pública, en la que el personaje se acerca a sus lectores, y la íntima, en la que aprovecha cada espacio de soledad para rebuscar su verdad. Una verdad que ve la luz después de la muerte de sus padres, su divorcio y su vida junto a una nueva mujer, una vida en la que sus hijos se convierten en la piedra angular sobre la que pivota la necesidad inaplazable de encontrar la felicidad.

A medio camino entre la confesión y la autoficción, el autor escribe una historia que toma impulso en el pasado y se lanza hacia lo aún no sucedido. Una búsqueda esperanzada de la alegría.

La vida mentirosa de los adultos, de Elena Ferrante (Lumen)

«Dos años antes de irse de casa, mi padre le dijo a mi madre que yo era muy fea». Así empieza esta novela extraordinaria sobre el descubrimiento de la mentira, el amor y el sexo, narrada por la inolvidable voz de Giovanna, una joven empeñada en conocer a su tía Vittoria, incomprensiblemente borrada de las conversaciones y álbumes de fotografías. Con ello desencadenará sin saberlo el desmoronamiento de su familia intelectual y burguesa, perfecta solo en apariencia.

La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward (Sexto Piso)

La canción de los vivos y los muertos es a la vez una novela de carretera, una novela de aprendizaje, un retrato del conflicto racial que aún hoy lastra las vidas de la gente corriente, y, ante todo, la pequeña epopeya de una familia y los fantasmas que la acechan.

Novela ganadora del premio literario más importante de Estados Unidos, el National Book Award, que por primera vez en la historia recibe dos veces una misma autora, La canción de los vivos y los muertos se convirtió en un fenómeno literario para los lectores y la crítica, que la citó unánimemente como una de las novelas del año y comparó a Jesmyn Ward con autores como William Faulkner, Flannery O’Connor o Toni Morrison.

Poeta chileno, de Alejandro Zambra (Anagrama)

El laberinto masculino actual, los trágicos vaivenes del amor, las familias –o familiastras– fugaces, la omnipresente desconfianza en instituciones y autoridades, el deseo valiente y obcecado de pertenecer a una comunidad en parte imaginaria, el sentido de escribir y de leer en un mundo hostil que parece desmoronarse a toda velocidad… Son muchos los temas que este libro hermoso, contundente y desenfadado pone encima de la mesa. Autor de obras que se han vuelto emblemáticas, como Bonsái, Formas de volver a casa, Mis documentos o Facsímil, Alejandro Zambra regresa en grande a la novela con este libro que lo confirma como una de las voces fundamentales de la literatura latinoamericana en lo que va de siglo.

Con los ojos bien abiertos, de Julian Barnes (Anagrama)

El grueso de los textos aquí reunidos se centra en la pintura que va del romanticismo y el realismo a los movimientos posimpresionistas, con artistas como Delacroix, Courbet, Manet, Fantin-Latour, Cézanne, Degas, Odilon Redon, Bonnard, Édouard Vuillard, Félix Vallotton y Braque. Y en la parte final del libro se suman otros ensayos, sobre las paradojas visuales de Magritte, las esculturas blandas de Oldenburg, el crudo realismo de Lucien Freud y los colores de Howard Hodgkin.

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