David Lebón

Un disco rockero con mucha música pop representa a David Lebón, un baluarte de la música

Salió el disco Lebón & Co, que marca la colaboración de grandes de la música para un héroe del rock argentino.

Ciudad de México, 15 de mayo (MaremotoM).- “David Lebón es un especie de Nick Cave en argentino. Toca todos los instrumentos, es un artista “raza” de los que ya no hay. Él hace todo por amor al arte y nosotros aprendimos de esa nobleza con él”, dice Fito Páez acerca de su participación en el disco Lebón & Co, el nuevo álbum del ex guitarrista de Seru Girán y un baluarte de la música argentina.

Precisamente, Fito canta “El tiempo es veloz”, una canción que le presentó a Mercedes Sosa, quien nunca había grabado un tema de David.

El disco tiene la participación de Ricardo Mollo, Andrés Calamaro, Fito Páez, Pedro Aznar, Julieta Venegas, Emmanuel Horvilleur, Leyva y Carlos Vives, alguien que está fuera de todo contexto pero como dice Lebón, “quería juntar el arcá de Noé” en su disco.

David siempre fue el más popero del rock, de hecho su canción “Un mundo agradable” (que aparece en la reaparición de Seru Giran) es un tema que podría haber hecho el cantante de moda de la época. Sucede que en este disco, con la versión de Ricardo Mollo (Divididos), se convierte en sublime, una de las tres composiciones más altas en este disco.

“Me dijo, vamos a hacer ese tema y yo le dije: ¿Hacemos “Seminare”? Y me dijo: ¡No! Todo lo que aprendí en la guitarra y en mi forma de cantar lo aprendí de Luis Alberto Spinetta y de David Lebón. Escuchar a los guitarristas y sentir: yo quiero hacer esto, terminar como esa cosa cíclica, tocando con esa persona que tanto admirás y querés es increíble”, dijo Ricardo Mollo.

“Puedo sentirlo” es la composición que le tocó a Julieta Venegas –ella o Lila Downs son las únicas intérpretes mexicanas que se les ocurren a la hora de tener una invitada internacional- y lo cierto es que lo hace muy bien, integrada como está a la cultura argentina toda vez que vive allí.

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No hay un plano directo de su cara, situación que extrañan todos sus fans y la canción tiene cierta melancolía, fruto del productor Gabriel Pedernera (Eruca Sativa), quien no falló en la melodía que canta su banda.

Es precisamente, la composición que hace con Eruca Sativa, una de las mejores bandas nuevas de Argentina, la segunda más alta en este disco. “Dos edificios dorados”, renace en la voz de Lula Bertoldi, la cantante impresionante de Eruca, a 45 años de que David Lebón debutara con su primer disco solista. Todo el rock, en un álbum delicioso que no tiene mucho rock, pero tiene a David.

La tercera y seguramente la primera de Lebon & Co es el tema “Casa de arañas”, probablemente una de las mejores canciones del rock argentino y que hará eterno a su autor. Lisandro Aristimuño, como uno de los nuevos autores y gran intérprete, se deshace en este tema que nos hace pensar que si ya no hubiera más canciones con las que tenemos nos alcanza. Se ve por ahí dando instrucciones a Daniel Colombres, ex baterista de Fito Páez y también otro baluarte de la música.

Andrés Calamaro es otro de los artistas que dejó su huella en el disco. “El Salmón” cantó en “Parado en el medio de la vida”, en un disco que celebra la larga trayectoria de David Lebón, quien tocó el bajo en Pappo’s Blues, la batería en Color Humano, el bajo (y voz) en Pescado Rabioso, y los teclados en Espíritu. También integró la última formación de Sui Generis y en 1975 armó su primera banda, Polifemo, de donde surgieron temas como los clásicos “Oye Dios” y “Suéltate rock and roll”.

Junto a Charly García, Pedro Aznar y Oscar Moro formaron Serú Girán, la banda más popular del país a fines de los años ’70 y principios del ’80. Allí le puso su voz a “Esperando nacer”, “Seminare”, “Noche de perros” y “Encuentro con el diablo”, entre otros.

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