Lionel Messi

Un futbolista no es (o no debería ser) un simple acatador de órdenes

Y el fútbol bien jugado a veces también necesita un pelotazo a cualquier parte. Lo dijo Menotti hace casi 40 años. Y a la luz de las últimas novedades, parece difícil desmentirlo.

Ciudad de México, 15 de agosto (MaremotoM).- La derrota de Real Madrid ante el Manchester City y la goleada que Barcelona recibió de manos del Bayern Munich tuvieron un hilo conductor: la obcecación de los dos equipos españoles en salir jugando siempre por abajo, El City y el  Bayern tuvieron la tarea aliviada; bastó con adelantar la primera línea de presión casi hasta el área de sus rivales para  no dejarlos salir y cancelarles ahí mismo la posibilidad de jugar. Así forzó Gabriel Jesús el primer error de Varane en el gol de Sterling  y así los alemanes ganaron infinidad de pelotas en las cercanías del área de Barcelona.

Los técnicos insisten en jugar de esa manera siempre y está bien: los equipos lo hacen mejor cuando la pelota sale redonda y rasante desde el fondo. Pero no siempre se puede. Y los jugadores deben tener el necesario discernimiento para percibir cuando si y cuando no. Si un equipo sabe como lo supieron Real y Barcelona que el rival los va a apretar, es mejor sacar lejos, saltar esa primera línea de presión y si hay que perderla, hacerlo en la mitad de la cancha. Es más feo, pero también más seguro. Hay errores que tienen arreglo a 50 metros del arco y que son casi insalvables en los 15 últimos metros. Varane puede dar fe de ello.

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Lionel Messi
Nos pasaron por arriba. Foto: Barcelona FC Cortesía

Para los jugadores es mucho más fácil y poco comprometido hacerles caso a los técnicos y arriesgar la pelota donde no se debe hacerlo. Cumplir con los que se les pide resulta un mérito que paga bien en la consideración de los entrenadores. Pero un futbolista no es (o no debería ser) un simple acatador de órdenes. Debe leer constantemente los datos que le entrega el juego e ir tomando decisiones, eligiendo a cada paso lo más conveniente para su equipo. Esa toma de decisiones también debe entrenarse.

Arriesgar la pelota dentro del área cuando el equipo rival sale a tomarte del cuello, no es un mérito sino mas bien un defecto. Los grandes equipos deberían minimizar los riesgos en la defensa y agrandarlos en el ataque porque el que no toma riesgos, no gana. Invertir la ecuación, no es buen negocio. Y el fútbol bien jugado a veces también necesita un pelotazo a cualquier parte. Lo dijo Menotti hace casi 40 años. Y a la luz de las últimas novedades, parece difícil desmentirlo.

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