Una novela nacida al jugar güija: Alicia Garza Martínez

“Fue a raíz de una experiencia que marcó mi vida que vi que la historia de mi familia podía caber en un libro. Fuimos las siete mujeres a una fiesta de familia y jugamos todos a la güija y se presentaron las voces de tres mujeres que murieron en circunstancias muy sospechosas”, cuenta Alicia Garza Martínez.

Ciudad de México, 19 de enero (MaremotoM).-  Alicia Garza Martínez narra la historia de su propia familia en un gran ejercicio de honestidad (según lo dice Orfa Alarcón), en el que vemos de manera íntima la vida de varias mujeres educadas en el siglo pasado y en una sociedad conservadora como Monterrey.

Cada una de ellas va encontrando su camino y tomando su lugar en el mundo

Garza Martínez, Licenciada en Comunicación por el ITESM  y con estudios en dislexia infantil entrega una historia que tiene como protagonistas a siete mujeres de la clase media, desde la Revolución Mexicana hasta la historia de la propia autora.

Elena Poniatowska y su libro Hasta no verte Jesús mío encantó a Garza Martínez en su juventud, así como la lectura de Ángeles Mastretta y Laura Esquivel, por “la forma en que cuentan las cosas, el lenguaje de lo cotidiano, pero literario”.

ENTREVISTA EN VIDEO A ALICIA GARZA MARTÍNEZ

“Fue a raíz de una experiencia que marcó mi vida que vi que la historia de mi familia podía caber en un libro. Fuimos las siete mujeres a una fiesta de familia y jugamos todos a la güija y se presentaron las voces de tres mujeres que murieron en circunstancias muy sospechosas”, cuenta Alicia Garza Martínez.

Te puede interesar:  Mónica de Miranda, presenta Camino a las estrellas en el MUAC

Escribió un cuento corto, a todo el mundo le gustó y en 2014 una maestra sugirió que lo mandara a un concurso y el cuento ganó.

Alicia Garza Martínez
Editó la UANL. Foto: Cortesía

“En Monterrey no se escribe mucho sobre las costumbres, mi novela entre otras cosas es costumbrista y está narrada desde el punto de vista femenino. Es algo muy cotidiano. Hay siete mujeres que poco a poco van contando historias que revelan una parte del rompecabezas para conocer la verdad de la familia”, afirma.

“Todos los lectores me dijeron que les había gustado mucho y entonces empecé a escribir una novela, en lo peor de la pandemia. Me senté hasta que terminé”, agrega.

Los hombres son los grandes ausentes en la educación de los hijos, la administración de la casa y las mujeres eran “la reina del hogar”.

Alicia Garza Martínez
Esas mujeres con muy pocos recursos, sin educación formal, lograron hacer muchas cosas. Foto: Cortesía

“Esas mujeres con muy pocos recursos, sin educación formal, lograron hacer muchas cosas. Eran muy valientes, viajaban con los niños, lograban grandes hazañas. Una de mis tías se fue con su hija a vivir a Houston cuando enviudó. Sin papeles y sin hablar inglés”, cuenta Alicia.

“Una de las cosas que heredé de esas mujeres es la alegría de vivir y el amor a la música. Esas mujeres eran conservadoras, no querían que yo estudiara y yo me rebelé. Crecimos entre golpes y nalgadas y esa es una cadena que rompí. Me divorcié, algo que nunca ellas hubieran hecho”, afirma.

Alicia Garza Martínez ya escribió otra novela, ahora la revisa y es su “novela inventada”.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*