David Huerta

“Vivimos en el mundo del dolor”, dijo David Huerta al recibir el Premio FIL de Literatura

El gran poeta mexicano recordó a su padre, a su madre, a Néstor Perlongher e hizo un homenaje a Antonio Alatorre. Nombró a Cervantes, a Friedrich Nietzsche, a todos sus colegas en la poesía, “el espejo de todo contrapoder”.

Guadalajara, Jalisco, 30 de noviembre (MaremotoM).- Un escalofrío corrió por el cuerpo cuando el premiado poeta David Huerta (70 años) nombró a Julio César Mondragón, el asesinado sin rostro de los desaparecidos de Iguala.

Contó que varias personas juntaron un dinero para ayudar a la familia de Mondragón y una de sus hermanas dijo una frase “de la que me acordaré toda la vida: vivimos en el mundo del dolor”, dijo también el ensayista, autor de Incurable, uno de los tantos poemarios con el que ha sido galardonado en la inauguración de la 33 Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

Nombró, en su discurso, a todos los poetas que fueron ganadores del Premio FIL (no son muchos) y comenzó con Nicanor Parra, siguió con Tomás Segovia, con Eliseo Diego, con Juan Gelman y Olga Orozco, con Yves Bonnefoy, con la premiada el año pasado, “la nonagenaria más ilustre de la poesía universal”, dijo en referencia a Ida Vitale.

David Huerta
El poeta mexicano David Huerta recibe de Alejandra Frausto su premio ©Paula Islas /FOTÓGRAFA)

“Yo veo esa lista y me dan ganas de salir corriendo”, comenzó su discurso, lleno de agradecimiento para el jurado que lo premió y que dijo cosas como que “su maestría sumada a una indeclinable vocación cívica, se ha impuesto como un modelo para las siguientes promociones literarias”, al tiempo que dedicó con un verso de Garcilaso de la Vega, el galardón a su esposa, la escritora Verónica Murguía: “Por vos nací / por vos tengo la vida / por vos he de morir y por vos muero”.

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“Atacar la poesía es atacar la mente humana, es decir, la inteligencia, la imaginación, la capacidad de discernimiento, la fuerza de la crítica y el juicio. Los poetas son como los pescadores de la Soledad segunda(poesía de Luis de Góngora), mantienen abierta y protegida esa red con la que debemos pensar, sentir e imaginar”, dijo David Huerta.

David Huerta
David Huerta, Ganador del Premio Fil en la Feria Internacional del libro en Guadalajara, México, Sabado30 de Noviembre 2019. ( © FIL/Pedro Andres.)

“Renunciar al pensamiento y al lenguaje articulado en los altares de la obediencia ciega, del irracionalismo que convierte a la tribu en un rebaño, manso o feroz según convenga a los poderosos, significa renunciar a la humanidad misma”, agregó.

“El mejor poema del mundo tiene la belleza del agua. Es la hermana agua de Amado Nervo. El agua de medusas, de Coral Bracho; el agua multiforme de Francisco Segovia, el agua de Raúl Zurita, el gran poeta visionario de Chile, que la ha visto volar ávidamente sobre el desierto de Atacama, como la ha visto volar también en Brasil, volar por el cielo y los techos, mi querido y admirado Néstor Perlongher”, expresó.

“La poesía es el espejo de todo contrapoder. Sócrates decía que teníamos que vivir en la ciudad más que en el campo para ver el rostro de nuestros hermanos. El rostro de nuestros hermanos me conmueve. Un rostro que la degradación puede literalmente arrancarnos. Así quedó desfigurado y sin rostro el cuerpo exánime de Julio César Mondragón, la noche del 26 de septiembre de 2014, en la ciudad de Iguala”, recordó.

“Vivimos en el mundo del dolor, de esa violencia trágica quedó esta frase que forma parte del mejor poema del mundo”, dijo con honda emoción.

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