Agustina Bazterrica

Vivimos en un planeta que no tiene recursos infinitos: Agustina Bazterrica

“El canibalismo que planteo aquí se dio a lo largo de la historia, pienso en los aztecas, en otras tribus, pero en el sistema que estamos viviendo, en el neoliberalismo, hay canibalismo simbólico. Nos comemos los unos a los otros, si pensamos en la trata de personas o en el trabajo esclavo”, afirma.

Ciudad de México, 28 de mayo (MaremotoM).- Todas las novelas distópicas hoy son realistas. Esta especie de canibalismo que plantea Agustina Bazterrica en Cadáver exquisito (Alfaguara), muchos veganos la plantean con los pollos. No se trata de la carne, sino de la carne de consumo, para sobrevivir.

Ligada un poco a Mugre rosa, que fue la gran novela distópica de éxito, a cargo de Fernanda Trías, el mercado sigue por esa vía y publica esta historia donde están los que comen y los que son comidos.

Marcos Tejo, encargado general del frigorífico Krieg, separado de su esposa y a cargo de su padre, es un oscuro burócrata. El día en que recibe como regalo una mujer criada para el consumo, las tentaciones lo transforman en una conciencia peligrosa de pliegues truculentos que lo llevará a transgredir las nuevas normas hasta límites que la sociedad desconoce es la sinopsis.

¿Qué resto de humanidad cabe cuando los muertos son cremados para evitar su consumo? ¿Quién es el otro si, de verdad, somos lo que comemos? Son las preguntas.

Cadáver exquisito forma parte del plan Mapa de Libros y habiendo tenido mucho éxito en Argentina, ahora juega un partido en México

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“La novela la empecé a escribir en 2016, me salió esta historia que se parece un poco al coronavirus y que estamos viviendo tiempos muy complejos. El cambio climático es una realidad y que estamos destruyendo el planeta es una realidad”, dice Agustina.

“El canibalismo que planteo aquí se dio a lo largo de la historia, pienso en los aztecas, en otras tribus, pero en el sistema que estamos viviendo, en el neoliberalismo, hay canibalismo simbólico. Nos comemos los unos a los otros, si pensamos en la trata de personas o en el trabajo esclavo”, afirma.

Este canibalismo desde el poder, una matriz nueva que se construye para que la sociedad lo acepte como algo naturalizado. “Que es lo mismo con otras matrices que también aceptamos. Por ejemplo, la belleza hegemónica, porque todas las mujeres tienen que ser como Angelina Jolie, los hombres Brad Pitt. Ahora están surgiendo militantes gordos que propician la diversidad corporal”, dice.

“En ningún momento la escribí pensando que todos los carnívoros tenían que ser veganos. No me interesa ningún fanatismo. La novela surgió a partir de una reflexión y no me interesan los libros que bajan línea”, agrega.

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Agustina Bazterrica
Editó Alfaguara. Foto: Cortesía

“A los pollos le cortan los picos para que no se agredan entre ellos y a los cerdos les cortan las colas. Ahí está el canibalismo, si hay un pollo libre en el campo no tienes que cortarle el pico. El tema es el hacinamiento de los animales, de cómo les meten de todo, para satisfacer el hambre, la comida hoy está adulterada”, es la voz de esta escritora nacida en Buenos Aires, en 1974 y que ha ganado el Primer Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires Cuento Inédito 2004/2005 y el Primer Premio en el XXXVIII Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés (Puebla, México, 2009), entre otros.

En 2013 publicó la novela Matar a la niña (Textos Intrusos) y en 2016, el libro de cuentos Antes del encuentro feroz (Alción Editora). Es gestora y curadora cultural, junto con Pamela Terlizzi Prina, del ciclo de arte Siga al Conejo Blanco (www.sigaalconejoblanco.com), que se detuvo por la pandemia. Coordina talleres de lectura con Agustina Caride.

“No soy cultora de ningún género, en los Estados Unidos la consideran de terror, pero cuando la escribía no leí distopías, yo leo todo lo que cae en mis manos. Me interesa el género que se mezcla con otros géneros, una literatura que pueda ser tomada desde distintos lugares”, afirma.

Ya hubo más de 30 propuestas para hacer película esta novela y finalmente ha firmado con una productora mexicana.

El cuerpo destinado a desaparecer que es muy notable en Argentina, está a lo largo de la novela y está muy claro al final. “En la dictadura pasaban cosas, que al final de la novela pasan”.

No tiene un mensaje moral Cadáver exquisito, sino generar preguntas, debates, discusiones. “Hemos reflexionado sobre distintos temas en las escuelas, donde está la novela”, dice Agustina Bazterrica.

Agustina Bazterrica
Su novela distópica ha causado furor en los Estados Unidos. Foto: Cortesía

“Intenté no escribir una novela panfletaria, aunque en las escuelas hablo mucho de cómo nos colocamos como especie en lugar de absoluta soberbia. Para la gente que vive en la ciudad se perdió la conexión con la naturaleza, que antes estaba. Vivimos en un planeta que no tiene recursos infinitos”, afirma.

Ser escritora es un privilegio en Argentina, “le agradezco al universo y a los lectores, yo escribo porque no puedo dejar de escribir, pero esta es una vocación muy ingrata en un punto, pues nunca sabes lo que va a pasar”, concluye.

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