¡Vivir!, de eso se trata: El libro en la III Bienal

Gioconda Belli(Nicaragua), Rodrigo Blanco Calderón (Venezuela), Gustavo Faverón (Perú), Antonio Soler y Manuel Vilas (estos dos últimos de España) son los finalistas del concurso y explicaron sus respectivas novelas frente a Rosa Beltrán, la escritora y académica que condujo de manera espléndida la ceremonia.

Guadalajara, México, 28 de mayo (MaremotoM).- La tercera Bienal Mario Vargas Llosa se inauguró anoche en el CAE (Conjunto Santander de Artes Escénicas), de Guadalajara, con unas palabras de Raúl Padilla que celebró que en su ciudad durante cuatro días se dirimiera el destino y la motivación de la novela.

“Esta Bienal se realiza por primera vez en nuestra ciudad, para el público en general y para recibir a estudiantes de todo el país. Habrá 11 mesas de diálogo, con un tema central que se llamará Literatura y fronteras”, dijo el Presidente de la Fundación Universidad de Guadalajara.

“Precisamente, cuando hablamos de fronteras no hablamos de un lugar de cierre, sino como el acceso que nos permite partir de una cultura a otra, porque allí, donde se dibujan los límites geográficos comienzan a verse otros vastos territorios, otras formas de pensar y concebir el mundo”, agregó el también presidente de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

Inauguración de la III Bienal de literatura Mario Vargas Llosa, Guadalajara, Jalisco, México a 27 de Mayo del 2019. Foto: Bernardo De Niz

Organizada por la Cátedra Vargas Llosa, la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Acción Cultural Española (AC/E) y la Fundación Universidad de Guadalajara, con el patrocinio de Santander y el apoyo del Instituto Cervantes y España Global, el encuentro contará con la participación de 30 escritores iberoamericanos.

Durante la clausura, el jueves a la noche, se dará a conocer el fallo del Premio, que está dotado de cien mil dólares estadounidenses.

Gioconda Belli(Nicaragua), Rodrigo Blanco Calderón (Venezuela), Gustavo Faverón (Perú), Antonio Soler y Manuel Vilas (estos dos últimos de España) son los finalistas del concurso y explicaron sus respectivas novelas frente a Rosa Beltrán, la escritora y académica que condujo de manera espléndida la ceremonia.

Habla Raúl Padilla en la inauguración. Foto: Bernardo De Niz

El recinto estaba lleno, pero ni siquiera una tos o un comentario espontáneo hicieron mella en la conversación. Sólo algunos problemas con el micrófono, la poderosa nicaragüense Gioconda Belli (por quien van todas las apuestas para el jueves) o los zapatos gastados del español Antonio Soler pintaron una escena atípica.

El papel para explicar Ordesade Manuel Vilas, quien ha asegurado entre otras cosas que su autoficción no es autoficción y que él odia la autoficción, ese cuento de una película que luego se hizo serie y terminó siendo -lo dijo Rosa Beltrán- “una novela total”, del peruano Gustavo Faverón. Las mujeres muertas de un parque en Venezuela, con los cortes energéticos, en una ópera prima de Blanco, fueron el teatro donde el libro protagonizó todas sus historias.

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Rosa fue espléndida. No los presentó diciendo que habían ganado premios o que eran los novelistas que eran, sino que les dijo a cada uno que explicara su novela. A veces repitió cosas como Roberto Bolaño, como novela total, con ¿Cómo hiciste este libro?, pero lo cierto es que todas las voces se unieron para que las historias coparan el presente y esa gran noche del CAE.

Los seis hablan del libro, de la novela Foto: Bernardo De Niz

En el público, estaba Mario Vargas Llosa, escuchando todo lo que salía de la escena. Felipe Garrido, Carlos Franz, Alberto Ruy Sánchez, Alberto Chimal, David Toscana, Alonso Cueto, Mónica Lavín, en esa gran noche de la novela.

Es cierto, los 100 escritores que firmaron la carta en contra de la Bienal tienen razón. Hay un patriarcado que nos obliga a ver el tema de género en la literatura y en el mundo, pero anoche la palabra había dominado todo el paisaje.

Mirabas el horizonte y te ibas por esos vericuetos de Ordesa, cuando el escritor cae en la cuenta de que los españoles en los 60 iban de este a oeste y viceversa buscando sombra.

Mario Vargas Llosa firmando un autógrafo Foto: Bernardo De Niz

Piensas en el padre de Gioconda que se enteró a los 18 años de que era hijo de su hermano y nieto de su abuelo y que ella se hizo hombre al contar la historia. La voz que le salió fue la de un hombre (“al fin y al cabo a los hombres los conocemos más que ellos mismos”, aclaró Belli).

¿Quién es el poeta Darío Lanzini, el creador de palíndromos, que le hizo ganar prestigio entre los franceses y escritores como Julio Cortázar que a través de Sergio Pitol le mandó una carta emocionadísimo por ese único libro que escribió? Lo cuenta Rodrigo Blanco, nacido en 1981, “un jovencísimo”, aclaró Beltrán.

¿Cómo es el resumen de 200 páginas mandado en un correo electrónico que nunca leerá  Salvador, el amigo de Faverón?

¿Qué es lo que has hecho para escribir esta novela?, le preguntó Rosa a Antonio Soler: ¡Vivir!, ha contestado. Y eso pasó anoche con el libro: ¡Vivir para toda la vida y para siempre!

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