Alberto Chimal

Ya tengo una novela publicada en inglés: Alberto Chimal

La editorial que me publica Los esclavos es Katakana Editores y lo ha sacado con el título de The Most Fragile Objects. Somos muchos autores hispanoamericanos que somos difundidos allá. Recién está empezando a venderse, sobre todo en formato digital. De momento lo tomo como esas listas de cosas que tengo que hacer antes de morirme: ya tengo una novela publicada en inglés.

Ciudad de México, 30 de abril (MaremotoM).- Poca gente está tan volcada a su oficio como el escritor Alberto Chimal. A su oficio primero de escritor, imaginando cosas imposibles y también como profesor de letras, de personajes, dirigiendo su página web y estando siempre en eso que llamamos “universo literario”.

Esta nota es porque una de sus novelas ha sido traducida al inglés, algo que no es tan común en la literatura mexicana, pero cuando eso sucede es realmente un gozo. ¿Cómo hacer para que nuestros escritores sean conocidos internacionalmente? Ahora es el turno de las escritoras jóvenes, dos o tres escritoras parece que hubieran descubierto el hilo negro y hacia ahí va la tendencia. Claro, no es así. Por supuesto que alabamos tanto las escritoras jóvenes, como las de mediana edad, como escritores como Alberto Chimal, nacido en Toluca, Estado de México, en 1970 y que tiene libros de cuentos como Éstos son los días (Ediciones Era, 2004) y Manda fuego (FOEM, 2013) obtuvieron respectivamente los premios nacionales San Luis Potosí de Cuento y Colima de Narrativa. Su novela La torre y el jardín (Editorial Océano, 2012) fue finalista del Premio Rómulo Gallegos, uno de los más prestigiosos en idioma español. Otro de sus libros, La partida/ La madre y la muerte (FCE, 2015) fue seleccionado para el catálogo internacional White Ravens, que cada año reúne los mejores libros infantiles y juveniles de todo el mundo. Alberto también ha escrito ensayo, teatro y guion de cine. Él escribió el guion para la película 7:19, dirigida por Jorge Michel Grau, que se estrenó en 2016.

Vive en la Ciudad de México con su esposa, la escritora Raquel Castro, y dos gatos. Escribe e imparte cursos y talleres literarios. Tiene mucha actividad en línea desde su sitio web (https://www.albertochimal.com) y su canal de YouTube (youtube.com/AlbertoyRaquelMX).

Alberto Chimal
El libro traducido al inglés. Foto: Cortesía

–¿Qué pasó con Los esclavos cuando salió editada en español?

–Fue curioso lo que pasó cuando salió la novela porque era mi primera novela publicada y un libro muy distinto a lo que había publicado en ese momento. Era un libro muy crudo, sin nada fantástico, es una zona muy oscura de la vida de pareja, la historia de dos relaciones cercanas al sadomasoquismo. Fue algo muy raro. Hubo a quienes les gustó mucho y a otros no les gustó nada. Me acuerdo de un crítico que se la pasó despotricando contra la descripción de los órganos sexuales en la novela y en la novela jamás se menciona a los genitales. Quién sabe dónde se proyectaba…(risas)

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–¿Es una novela entonces extraña?

–Sí, es una novela que tiene explícitamente la intención de ampliar mi terreno, las posibilidades. Algunos elementos que se usaron en esa novela se han integrado en trabajos posteriores.

–Ahora te has vuelto un escritor súper fantástico

–Lo que era más inocentemente fantástico es anterior a Los esclavos. Siempre me ha gustado la fantasía, pero sí empecé a tratar de buscar otras maneras sobre todo para mostrar que el trabajo podía tener más de una lectura. Estoy convencido que desde que empecé a escribir hay un gran interés en la vida cotidiana, pero en libros tempranos estaba de una manera muy oblicua. Los esclavos pone más por delante esa vida cotidiana. Los esclavos tiene una forma muy experimental, quizás eso desconcertó a algunas personas.

–¿Cómo surgió la posibilidad de que saliera en inglés?

–Desde hace algunos años ha empezado a haber traducciones de mi trabajo, sobre todo el tema de los cuentos, en revistas y en antología. Por ahí empezó a darse cierto conocimiento de mi obra en inglés. Lo que tiene el inglés es que es muy difícil entrar, además tienes que tener una novela, sigue siendo raro un trabajo relacionado con los cuentos para Estados Unidos. De hecho una de las circunstancias más desconcertantes que me ha tocado descubrir en ese mercado, que no es solamente el género, sino el prejuicio de lo que es lo latinoamericano. En la mayor parte de las ocasiones para que algo sea latinoamericano tienes que hacer una especie de performance de la latinidad, que está definida desde allá. Confinarse a ciertas posturas de los acontecimientos de Latinoamérica. De otra manera es difícil que te hagan caso. Los libros en español que salen en ese mercado tiene que el escritor hablar del continente como ellos esperan. Algunos libros son muy buenos, la obra de Yuri Herrera, los de Valeria Luiselli, pero siempre están confinados a lo que un latinoamericano debe de decir. Está ese prejuicio cultural, racista, que no es nuevo pero cuesta mucho superar eso. ¿Por qué los estadounidenses tienen que manejar todos los temas y a nosotros los latinoamericanos nos dan un conjunto de temas? ¿Por qué no puedo escribir una novela o un libro de cuentos futuristas? Uno tiene que escribir lo que se place.

–¿Por dónde está la rendija para ese mercado?

–Está en las editoriales independientes. Con esas editoriales independientes yo entré. La editorial que me lo publica es Katakana Editores y lo ha sacado con el título de The Most Fragile Objects. Somos muchos autores hispanoamericanos que somos difundidos allá. Recién está empezando a venderse, sobre todo en formato digital. De momento lo tomo como esas listas de cosas que tengo que hacer antes de morirme: ya tengo una novela publicada en inglés.

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