Futbol y coronavirus

Ya volverán el fútbol y los abrazos

Ciudad de México, 24 de mazo (MaremotoM).- Estamos ante un enemigo peligroso, una pandemia que contagia con gran rapidez a mucha gente, con una enfermedad que no es una simple gripe, porque por ahora no tiene cura, ni vacuna y si bien muere solo un 5% de los que la contraen, ya son más de 16.500 personas las muertas y más de 380 mil los infectados en el mundo, por lo que se entiende que hay que cuidarse y la única manera de hacerlo es quedándose en su casa, tratando de no contagiarse y no contagiar.

El fútbol no es la excepción y por primera vez en su historia está parado, algo que no pasó ni siquiera en la Segunda Guerra Mundial, donde se paró en Europa, pero en América se jugaron los torneos normalmente y muchos futbolistas europeos huyendo de la guerra, terminaron jugando en México, Argentina, Brasil o Uruguay.

Aquí no hay donde huir y al contrario hay que recluirse alejándose de los afectos, por lo que ahora todo es virtual, desde el fútbol que pasó a las consolas de Play Station hasta el afecto. Se mandan besos y abrazos por wasap, pero no hay que acercarse a las personas a menos de un metro y si lo haces, luego tienes que lavarte las manos con agua y jabón y frotarlas con alcohol en gel. Lo que antes sería un acto de total desprecio, ahora es un acto de precaución.

Futbol  y coronavirus
Qué pasa en el torneo italiano. Foto: Cortesía

Volviendo al fútbol, el negocio televisivo forzó su realización hasta que no se pudo más. Se pensó en jugar a puertas cerradas, como si los futbolistas, los árbitros y los miembros del cuerpo técnico fueran robots y estuvieran inmunizados. Eso hizo que tanto en Italia como en España muchos jugadores terminaron contagiados con la enfermedad y aunque no son enfermos de riesgo, a nadie le gusta tener fiebre, tos y problemas respiratorios.

El lateral del Elche de la segunda de España, el brasileño Jonathan de Jesús explica claramente: “Comencé a sentir fiebre, una sensación muy mala, pero pensé que era solo una migraña. Como me dolía mucho la cabeza, también me dolía el cuerpo. Rápidamente me hice la prueba y di positivo. Como estaba no podía entrenarme. Mi cuerpo estaba débil, especialmente durante los primeros tres días, sufrí mucho. Ni siquiera tenía fuerzas para moverme. Cuando fui a ducharme casi me desmayo en el baño. Nunca había sentido un dolor tan fuerte. Este virus no es broma”. Una declaración que demuestra que no estamos ante una simple gripe y por ello todos, incluidos los deportistas, debemos cuidarnos.

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Por eso no se entiende, cuando en la Liga italiana amenazan con reanudar la Liga a mediados de abril y hasta Genaro Gattusso, entrenador del Nápoli dijo que iban a volver a entrenar. Por ahora y por un tiempo más, que no serán ni 10 días, ni un mes el fútbol seguirá prohibido igual que los besos y los abrazos y los paseos por parques públicos. Todo quedará en la intimidad de un hogar, donde los futbolistas juegan con la pelota con sus hijos a los que tienen que entretener. Los emires árabes, los millonarios rusos y los magnates yanquis que manejan gran parte del fútbol europeo están perdiendo dinero, pero a ellos les sobra. Peor están aquellos que trabajan por su cuenta y que viven al día, que son los que sufren por la caída mundial de la economía. Algunos tienen la fortuna de trabajar desde sus casas y otros como los que pertenecen a la salud o la seguridad, tienen que hacerlo en la calle y expuestos a enfermarse, por más precauciones que tomen.

En el fútbol Mundial, por ahora solo se registró la muerte del expresidente de Real Madrid, Lorenzo Sanz de 76 años y hay algunos enfermos de riesgos como el italiano Paolo Maldini o el argentino Hugo Orlando Gatti.

La FIFA empezó una campaña con jugadores  y exjugadores famosos (entre ellos el mexicano Jared Borgetti, Lionel Messi, Iker Casillas o Gianluiggi Buffón) pidiendo a la gente que se quede en su casa y que se lave las manos con jabón con frecuencia, que tosa sobre su codo y que no se ponga las manos en la cara y en los ojos, aunque Gianni Infantino, que en toda crisis ve una oportunidad dijo: “Tenemos que reorganizar el fútbol, con menos torneos, pero más interesantes”, mientras crea un nuevo torneo tras otro para financiar a la FIFA desfinanciando a las ligas. Lo cierto es que el negocio del fútbol avanza más rápido que el virus y ya están pensando cómo sacarle provecho económico a esta crisis, que por ahora los deja sin entradas de euros y dólares.

El fútbol no va a morir, como no van a morir los abrazos, los besos y las muestras de cariño. Está suspendido por cuarentena, pero cuando este virus pase, renacerá con más fuerza.

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