Adolfo Calderón

Yucatán, además de la belleza y de la gastronomía, sigue siendo xenófobo: Adolfo Calderón

“Me tardó llevar a cabo el proyecto unos nueve años. Siempre me pareció que la vida de Salvador Alvarado es fascinante, llena de claros y oscuros. Tan importante para la vida yucateca, pero poco tratado a nivel nacional”, declara Adolfo Calderón.

Ciudad de México, 28 de febrero (MaremotoM).- No son muy buenas las novelas históricas que llegan a la Redacción, lo cual nos constituye en buenos jueces cuando aparece alguna que nos vuela la cabeza.

Tal el caso de El mismo silencio (NitroPress), una novela sobre la vida de Salvador Alvarado, que ha gado el premio Estatal de Novela Corta y escrita por Adolfo Sabido Calderón.

Dice la editorial: “Cuando una novela histórica se escribe con pasión creativa y no por encargo editorial, ni por moda o ambición comercial, el resultado puede ser tan poderoso como El mismo silencio. Porque escribir sobre un suceso histórico turbulento permite aprovechar la amplitud de perspectiva otorgada por el tiempo y explotar recursos literarios contemporáneos. El mismo silencio revisita un hecho histórico y lo reviste con elementos ficticios para rellenar los huecos de aquellos triunfos y descalabros que también movieron la historia en lo cotidiano”.

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En 1915, el general sinaloense Salvador Alvarado, a órdenes expresas de Venustiano Carranza para recuperar la plaza arrebatada por Abel Ortiz Argumedo, entró a Yucatán para gobernar el estado de 1915 a 1917. Casi socialista, retiró privilegios a la iglesia y los hacendados, impulsó el movimiento feminista, luchó contra el régimen de esclavitud y condonó las deudas eternas de los trabajadores en las tiendas de raya. Y, sobre todo, promulgó las leyes conocidas como las “Cinco Hermanas” que precedieron a las nacionales en la Constitución de 1917.

Pero nada de esto fue gratis. Y menos en plena ebullición social en todo el país. Las alianzas, conveniencias, traiciones y venganzas estaban a la orden del día. Y el mismo silencio.

“Me tardó llevar a cabo el proyecto unos nueve años. Siempre me pareció que la vida de Salvador Alvarado es fascinante, llena de claros y oscuros. Tan importante para la vida yucateca, pero poco tratado a nivel nacional”, declara Adolfo Calderón.

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Adolfo Calderón
Editado por NitroPress. Foto: Cortesía

“Desde que tengo uso de razón escuché muchas cosas de Alvarado. Los que están en contra lo acusan del ataque a la Catedral, cuando al Cristo lo arrastran por la calle. Investigando, me doy cuenta de que Alvarado no fue, sino fue un grupo de obreros que cansados de los abusos de la iglesia, son responsables de este acto. Se casó con una yucateca, fue el primero que convocó al Primer Congreso Feminista”, afirma.

“¿Por qué a Salvador Alvarado no le dieron ese lugar en la historia? Creo que es por la xenofobia, tan vigente todavía en Yucatán”, agrega.

El mismo silencio confirma que el fin de una novela histórica no es sólo el de ofrecer una nueva luz hacia el pasado, sino un espejo más claro para el presente. “La verdad es que el título me llevó mucho tiempo en definir. El silencio predomina en la historia, sobre todo en una parte en la que Mateo, un soldado, cuando llega a su casa, recuerda que a su padre alcohólico lo llamaban borracho ridículo y ve en Alvarado a un padre del que luego se siente defraudado”, dice Calderón.

Adolfo Calderón
El gran reto era volver humano a Salvador Alvarado. Foto: Cortesía

La novela se va dividiendo por los personajes y la novela es narrada a nivel humano, ve los muertos. “El gran reto era volver humano a Salvador Alvarado, lo que hago es que en esta novela polifónica, lo que permite escuchar a todos los personajes. Nunca creí hacer una oda a Salvador Alvarado. Hay muchas versiones de él. Eran muy importantes para mí las voces”, agrega.

Hay muchos diálogos en contraposición al narrador que todo lo sabe, que aparece también por ahí. “Hay una transformación de todos los personajes a lo largo de la trama”, explica el autor.

“Mi estado es que, además de la belleza y de la gastronomía, todavía sigue arrastrando el problema de la xenofobia. Otra cosa que también pude ver a lo largo de la novela, es que los problemas siguen siendo los mismos. Hay una sociedad dividida en dos polos, me doy cuenta de la que historia sigue siendo la misma”, concluye.

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