Sira, de María Dueñas

Vuelve la protagonista de El tiempo entre costuras, de María Dueñas

Ciudad de México, 14 de abril (MaremotoM).- La Segunda Guerra Mundial llega a su fin y el mundo emprende una tortuosa reconstrucción. Concluidas sus funciones como colaboradora de los servicios secretos británicos, Sira Bonnard –antes Arish Agoriuq, antes Sira Quiroga– afronta el futuro con ansias de serenidad. Desea que su nueva etapa al lado de Marcus le proporcione esa tranquilidad de la que no ha gozado hasta el momento. Hace mucho que Sira dejó atrás a la inocente costurera que era, aquella joven que trabajaba con esmero entre patrones y elaboraba mensajes clandestinos para combatir el nazismo. Sin embargo, pese a los desengaños y el dolor, Sira mantiene intacto su atractivo y la audacia propia de la que fue una brillante agente secreta. La protagonista de esta historia es una mujer que sigue sabiendo cómo manejarse entre los círculos de los poderosos, con discreción y éxito en sus arriesgados cometidos.

No obstante, la calma, en tiempos convulsos, le resultará imposible de alcanzar. Instalada en un Jerusalén bajo Mandato Británico, Sira tratará de encontrar su sitio y establecerá nuevos lazos de amistad en el mundo de la prensa y los corresponsales extranjeros o los círculos más influyentes. Pese a ello, Palestina se le antoja tan extraña que aquella tierra colonizada la impulsará a poner a prueba la fuerza de su compromiso con Marcus. La nostalgia y el turbulento contexto social de Tierra Santa en los tiempos previos al nacimiento del Estado de Israel harán mella en sus sentimientos. Sira asistirá al crecimiento desenfrenado de la tensión entre británicos, judíos y árabes. Y como consecuencia de esta creciente violencia, el destino le tendrá preparada una trágica desventura: el atentado contra el legendario hotel King David. Este terrible suceso la obligará a reinventarse, tomar las riendas de su vida y luchar con garra para encauzar el porvenir.

Su paso por Jerusalén tendrá fecha de caducidad. Con el ánimo mermado y la experiencia de la maternidad a cuestas, Sira deberá embarcarse hacia Gran Bretaña. En Londres se encontrará con la hostilidad de la madre de Marcus y con una nueva misión totalmente inesperada. La inteligencia británica vuelve a requerir de sus servicios en un encargo que la llevará de nuevo a España y que le hará seguir los pasos de una mujer cuya voz perdurará a lo largo de la historia. Sira adoptará una nueva identidad, se convertirá en Livia Nash y trabajará, en apariencia para los demás, como reportera para el Servicio Latinoamericano de la BBC. La espera Madrid, pero también una figura carismática procedente de la fuerte Argentina, la fascinante Eva Perón. Sus vivencias relacionadas con la gran dama argentina no serán las únicas que experimentará en su vuelta a su país natal. Sira se encontrará también con viejos fantasmas dispuestos a romper en mil pedazos su vida. Todo ello a base de chantaje y violencia.

Para proteger a los suyos, la protagonista deberá enfrentarse de nuevo al despreciable Ramiro, mientras le encomiendan una segunda misión unida a otra dama también ostentosa en sus riquezas y su generosidad, la mítica Barbara Hutton. Esta última etapa de su camino la empujará hacia un enfrentamiento final en Marruecos, donde también se reencontrará con los rostros amables de un pasado que jamás ha olvidado. La luminosa y cálida Tánger, allí donde empezó todo, será el escenario que devolverá a Sira su lugar en el mundo. También con amor y con riesgo, también entre costuras.

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“Tánger empezó a desplegarse ante mis ojos blanca y compacta, recortada contra el cielo luminoso como un montón de pequeños cubos amontonados. A pesar de los esfuerzos por resistirme, no pude evitar rememorar otra llegada semejante.”

Sira, la novela que vuelve a sumergirte en un tiempo inolvidable

Si algo logra María Dueñas, desde la primera línea, es captar la atención de los lectores y jugar con su interés sin dejarlos ir. Algo que se mantiene a lo largo de las 648 páginas de esta poderosa novela. Sira es una ficción adictiva que presenta las grandes características del celebrado estilo de su autora: una prosa ágil y emocionante, diálogos certeros que hacen avanzar una trama sólida no exenta de giros, múltiples personajes caracterizados a la perfección, atmósferas descritas de forma cautivadora y un contexto histórico fruto de una ardua tarea de documentación. En Sira realidad y ficción se engarzan con sutileza. La autora sabe dar tensión narrativa a los hechos que apuntalan un relato que se mueve entre el género histórico, la novela de espías y la ficción más intimista.

Sira, de María Dueñas
Sira, de María Dueñas, editada por Planeta. Foto: Cortesía

La autora utilizará la voz de Sira para escribir sobre la moda, por ejemplo, o sobre todo aquello que componen las escenas como si de una fiel fotografía se tratase. Con el mismo nivel de detalle, los lectores descubrirán los entresijos de los medios de comunicación de la época, la relevancia de la BBC y de la radio como herramientas de información y propaganda. Además de atraer a Sira, el servicio público de noticias británico, con una poderosa influencia internacional, también tiene protagonismo en la trama. Su presencia será palpable en Londres, pero también habrá referencias a la BBC y la radio en otros escenarios, como Palestina, España, Gibraltar o Tánger.

Sira, de María Dueñas
La autora presentó hoy en conferencia de prensa mundial su novela. Foto: Cortesía

A través de un estilo rico en metáforas y una adjetivación sutil, María Dueñas transmite las emociones de sus personajes con el tempo justo. El uso de la primera persona propicia un relato vívido. Los lectores podrán ponerse en la piel de la modista y la agente secreta, comprender sus motivaciones y acompañarla en su círculo social, a la vez que se verán inmersos en los escenarios de una época increíble. Las aventuras y las desventuras de Sira también son las de un público deseoso de reencontrarse con ella.

“Mis años de minuciosa colaboración con los servicios secretos me habían enseñado no sólo a escuchar con suma atención, sino también a provocar, con mis silencios, que los demás siguieran hablando.”

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