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Se termina el mundo: ¡Marche otra copa, por favor! Druk, la nueva película de Vinterberg y Mikkelsen

Thomas Vinterberg y Mads Mikkelsen ya han trabajado juntos. De hecho, esta película parece ser una continuación de aquellas, aunque se diferencia bastante de La caza (ese tono de “pueblo” destinado a “linchar” a un hombre por suposiciones) y se parece bastante a La celebración, esa reunión familiar donde una confesión hace avanzar el caos en el que vive.

Ciudad de México, 21 de abril (MaremotoM).- Vi varias notas dedicadas a la nueva película de Thomas Vinterberg, hablando de la muerte de la hija y de cómo nos hacía falta una borrachera total.

Yo, que vengo del alcohol, que vengo de ese infierno de las crudas, de tratar de no ver a los amigos porque ese fin de semana tenía que escribir y no podía beber, que hice mis mayores ridículos frente a gente querida, que gracias a Dios que pude salir de esas bebidas ricas, pero pesadas y trágicas al final, me puse en guardia con Druk o Another round.

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Los cuatro actores están geniales. Foto: Cortesía

Claro que también evalué la cantidad de veces que el alcohol me sirvió para relacionarme, para hablar en público, para hacerme ver en un momento que yo hubiera querido esconderme bajo tierra.

Y entendí, antes de ver el filme, que todo tiene su lado bueno y su tono sombrío, que es lo que busca este danés nacido en 1969 y que ha perdido a una hija de 19 años, fruto de un imbécil que manejaba un automóvil detrás suyo.

Thomas Vinterberg y Mads Mikkelsen ya han trabajado juntos. De hecho, esta película parece ser una continuación de aquellas, aunque se diferencia bastante de La caza (ese tono de “pueblo” destinado a “linchar” a un hombre por suposiciones) y se parece bastante a La celebración, esa reunión familiar donde una confesión hace avanzar el caos en el que vive.

Decía que se diferenciaba de La caza, en el sentido que no hay una voz múltiple en Druk, sino una voz individual que está tapada, ahogada, por ese sentimiento social que nos hace pensar únicamente en el éxito y por supuesto en el miedo al fracaso.

Con cuatro actores geniales (Mads Mikkelsen como Martin; Thomas Bo Larsen como Tommy; Lars Ranthe como Peter y Magnus Millang como Nikolaj), ya metidos en la ancha cincuentena, todos profesores de un colegio secundario, la historia reside en tratar de hacer un experimento basado en que hay un teórico que dice que nacemos con un 00,5 menos de alcohol en nuestro cuerpo.

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A partir de ahí nacen las preguntas: ¿Por qué necesitamos emborracharnos tan a menudo? Foto: Cortesía

A partir de ahí nacen las preguntas: ¿Por qué necesitamos emborracharnos tan a menudo? ¿Es por pura diversión o hay algo más? Los cuatro amigos comienzan a experimentar grandes cambios en sus actitudes sociales con la ingesta del alcohol, que se va agrandando hasta que uno de ellos pierde el control.

Y hay una sociedad que exige que sin estimulantes, sin alcohol, sin algo que nos obligue a salir, a estar con los demás, a soportar a los demás, no podríamos vivir. Y ahí es cuando aparece La celebración. Toda esa cohibición, de no poder decir ni actuar tal cual lo sentimos, se hace trizas en una borrachera.

Thomas Vinterberg va llevando como si fuera una obra de teatro su película, haciéndola estallar en un hecho, frente a personas que ya no serán las mismas a la siguiente escena y que va armando su teoría a fuerza de hacer sufrir, tanto al espectador como a sus criaturas.

Tiene en Mads Mikkelsen un actor prodigioso, que va moviéndose de un lado a otro de la pantalla con una explicación de sentimientos, como si estuviera radiografiado y que nos va contando a cada paso cuál es la próxima escena que sigue.

El filme se basó en una obra de teatro que Vinterberg había escrito mientras trabajaba en Burgtheater (Viena). ​ La inspiración adicional provino de la propia hija de Vinterberg (Ida), quien había contado historias sobre la cultura de la bebida en la juventud danesa. ​Ida había presionado originalmente a Vinterberg para que adoptara la obra en una película, ella además sería quién interpretaría a la hija de Martin (Mads Mikkelsen), algo que como sabemos no pudo ser.

Un capítulo aparte merece el soundtrak de Druk,  que va desde The Meters, con “Cisy Stryt”, pasando por “Fantasy In F Minor”, por Kim Sohyung y Soong Youngmin, hasta llegar a “What a life”, de Scarlet Pleasure, que es la canción Mads Mikkelsen baila al final.

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